Un centenar de personas, según los organizadores, ha participado este domingo en la marcha reivindicativa, organizada por la Asociación Medioambiental para la Conservación de Plantas y Animales (Ameco) de Andújar (Jaén), con el objetivo de exigir la apertura de la vías pecuarias en el Parque Natural de la Sierra de Andújar, ya que, actualmente, de las 18 vías de este tipo sólo dos se encuentran abiertas.

La marcha estaba inicialmente prevista para el pasado 4 de marzo, pero las condiciones meteorológicas adversas llevaron a la organización a aplazarla hasta este domingo, fecha en la que el sol “hasta se ha asomado”. Lo que se pretende, según ha indicado a Europa Press el presidente de Ameco en Andújar, Emilio Rodríguez, es instar a la Junta de Andalucía a que derogue la Orden de 23 de diciembre de 2003 y las vías pecuarias vuelvan a abrirse, con las cautelas medioambientales que sean necesarias.

Rodríguez ha recordado que fue en marzo de 2017 cuando el consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, se comprometió a estudiar y llevar a cabo una reapertura de las vías pecuarias “pero el tiempo pasa y seguimos sin respuesta”. Ha añadido que la situación del lince ibérico ha mejorado y se ha pasado de ser una especie ‘en peligro crítico de extinción’ a ‘en peligro de extinción’. Desde Ameco se defiende “abrir el parque a la sociedad para que la ciudadanía lo sienta como suyo y no como algo ajeno”.

Ello conlleva, según Ameco, la derogación de esta orden para que el Parque Natural de Andújar “deje de ser un espacio tan cerrado” donde no se puede caminar libremente por sus vías pecuarias ni por sus senderos que en la mayoría de los casos “tienes que pasear entre dos vallas”. Para esta asociación, es necesario “hacer a la sociedad partícipe de la conservación de este espacio protegido y que no se vea el parque como un obstáculo al desarrollo económico de la zona”. La primera marcha reivindicativa organizada por Ameco ha partido a las 10,00 horas del Mirador del Jabalí y ha recorrido 5,5 kilómetros “por uno de los pocos senderos abiertos” hasta llegar a la presa del Encinarejo, un total entre ida y vuelta de once kilómetros.

En la protesta han colaborado también la Plataforma Ibérica por la Defensa de los Caminos Públicos, Ecologistas en Acción, diversos colectivos de Andújar y la Plataforma Ciudadana A Desalambrar, que han fletado un autobús desde Córdoba. Asimismo, también han asistido particulares procedentes de varios puntos de la provincia de Jaén, así como de Granada y Ciudad Real. PROPUESTA DE MEDIO AMBIENTE La Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Jaén planteó en noviembre de 2017 la eliminación de restricciones en las vías pecuarias del Parque Natural Sierra de Andújar, de manera que sean accesibles para la ciudadanía aunque con distintos grados.

Este espacio protegido de casi 74.000 hectáreas cuenta con 18 de estos caminos. Sin embargo, sólo dos (el del Cordel de los Molinos y el de Fuencaliente) están abiertos al uso público. En los 16 restantes se limitó esa utilización en virtud de la Orden de 23 de diciembre de 2003 debido, fundamentalmente, a la existencia en su entorno de especies muy sensibles como el lince ibérico, el águila imperial o el buitre negro. La propuesta plantea la apertura de diversos tramos que afectan a las 16 que actualmente están cerradas. De esta forma se recogen siete tramos de acceso libre, seis de acceso restringido a personas en periodo de cría, mientras que el resto del tiempo sería libre, y once tramos de acceso limitado, de modo que previa solicitud al parque se podría autorizar esos pasos.

El proyecto se plantea para diez años y revisable cada dos años. Esta propuesta ya fue remitida a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, en Sevilla, que debe estudiarla así como buscar el pronunciamiento de los directores de los distintos programas de conservación, como el lince ibérico, águila imperial y buitre negro, a los que se ha solicitado informe sobre la apertura de estos caminos. El presidente de Ameco, Emilio Rodríguez, ha señalado que la propuesta es un “buen punto de partida” y demuestra “voluntad política”, pero insisten en que es necesario dar un paso más allá y acudir a la derogación de la orden ya que el parque tiene “capacidad” para delimitar sus zonas prohibidas por estrategia de conservación.