En el municipio de Cazalilla ha vuelto la pava a sobrevolar por los cielos de la plaza tras el lanzamiento del ave desde un tejado, frente a la iglesia Santa María de la Magdalena, desde cuya torre tradicionalmente se produce el lanzamiento del animal.

Existía un ambiente enrarecido entre los vecinos cazalilleros en busca de los representantes de la asociación nacional para la protección y el bienestar de los animales, que si han estado, no se han hecho notar. También había ciertas reticencias con algunos medios de comunicación. No obstante, los cazalilleros manifestaban su deseo de celebrar su festividad tranquilamente.

A partir de las seis y veinte de la tarde el patrón de Cazalilla, San Blas, entraba en su iglesia y a continuación todas las miradas de las personas congregadas en la plaza, en menor número de años anteriores, se centraron en la torre de la iglesia, aunque algunos ya sabían que se tiraría la pava pero desde otro lugar.

Efectivamente, pocos minutos tuvieron que pasar cuando un señor apareció sobre un tejado y una hermosa pava en la mano, rápidamente la lanzó al vacío y el ave comenzó a volar hasta un tejado colindante. A partir de ese momento hubo varios intentos de hacerse con la avutarda, hasta que un valiente, de nombre Manuel y vecino de Cazalilla, consiguió hacerse con el preciado premio.

Señaló a este periódico que se encontraba muy contento por haber logrado la pava. En el momento que pisó la calle con el ave, un numeroso grupo de vecinos y amigos le acorralaron para que nadie pudiera hacer daño al animal.

Mientras el santo patrón procesionaba por las calles de Cazalilla la pava Carmela, de apenas un año, paseó por el municipio. Era la hija de la última pava lanzada desde el campanario.

Asimismo, mientras el animal estaba en el tejado, hubo un pequeño alboroto en una de las calles aledañas a la plaza y a una chica joven le sobrevino un desmayo. Rápidamente intervinieron los miembros de la Guardia Civil, que en un buen número se congregaron en la localidad, controlando los accesos y todos los movimientos.

Por su parte, el hermano mayor de San Blas, Francisco Morillas, mostraba su satisfacción por ese cargo que llevaba esperándolo toda su vida porque su padre le hizo hermano nada más nacer.

El resto del fin de semana Cazalilla seguirá celebrando sus fiestas patronales con diversas actividades dirigidas a todos los colectivos del municipio.