La Fundación Andaluza de Desarrollo Aeroespacial (FADA) desarrolla a través del Centro de Vuelos Experimentales Atlas, ubicado en Villacarrillo (Jaén), un nuevo proyecto de I+D dirigido a mejorar la vigilancia y seguridad de las explotaciones agrícolas a través del uso de aviones no tripulados (UAS/RPAS).
Atlas inicia el proyecto para vigilar explotaciones agrícolas con aviones no tripulados Ampliar foto Según ha informado este martes en una nota la entidad, esta iniciativa es fruto de un acuerdo de colaboración suscrito con la Diputación jiennense, en virtud del cual se permitirá desarrollar un sistema pionero que pueda detectar, por la noche, intrusos en fincas agrícolas con el uso de aeronaves no tripuladas que estén controladas de forma remota.
A través de este acuerdo, la Diputación de Jaén aporta 90.000 euros con el fin de que estos aviones no tripulados, a través de un sistema de sensores nocturnos e infrarrojos, vigilen las fincas agrícolas y eviten así robos o intrusiones no permitidas en ellas. El proyecto, denominado Mochuelo, se llevará a cabo inicialmente sobre las fincas de olivar situadas a 30 kilómetros cuadrados del Centro Atlas, aunque su uso será extensivo a cualquier explotación agrícola. Ha comenzado a desarrollarse a principios de 2016 y su finalización está prevista para mediados de año.
El convenio fue suscrito el pasado diciembre por el presidente de la Diputación de Jaén, Francisco Reyes; y el director general de Fada, Joaquín Rodríguez, quienes destacaron la utilidad de este proyecto en el ámbito de la agricultura, como es el caso del olivar, sector estratégico en la provincia de Jaén. “Puede ser muy útil en muchos territorios, pero especialmente en una provincia como Jaén, con más de 66 millones de olivos, en la que cada año se producen multitud de denuncias por robos en el campo”, dijo entonces Reyes. Asimismo, anunció que la Administración provincial financiará la ampliación de la pista de aterrizaje del Centro Atlas en 400 metros para facilitar que pueda albergar más proyectos por parte de empresas y compañías aéreas que requieren de aviones de mayor tamaño.
 
TERMOGRAFÍA
El objetivo, según precisó Rodríguez, es demostrar que es posible que plataformas no tripuladas de ala fija patrullen en entornos agroforestales por la noche y que puedan detectar la presencia de personas que no deberían estar ahí a esas horas. La detección se basará en la aplicación de la tecnología de termografía que a través del uso de cámaras ofrece un gran contraste de presencia de personas y animales por la noche, basado en el calor que emiten. Junto a ello, remarcó que el Centro Atlas dispone de tecnología única para el vuelo de aviones no tripulados fuera de línea de vista —es decir, que vuelen a más de 500 metros de su operador, algo que sólo se puede hacer en situación de emergencia o en un espacio aéreo segregado—, ya que cuenta con “el único espacio segregado para uso civil certificado por la Agencia Espacial de Seguridad Aérea (AESA), lo que supone una gran ventaja competitiva y lo que lo convierte en el único de España donde se puede desarrollar este proyecto”. En esta línea, el director general de FADA hizo hincapié en el potencial del Centro Atlas para Jaén en particular y España en general, puesto que el sector de aviones no tripulados “se convertirá en un sector económico muy importante en los próximos años, en cuanto se finalice su regulación normativa”.
Las instalaciones Atlas es un centro para ensayos con sistemas y aviones no tripulados (UAS/RPAS) de tipo ligero y táctico, que ofrece a la comunidad aeroespacial internacional un aeródromo equipado con unas instalaciones tecnológicas de excelencia y un espacio aéreo ideales para el desarrollo de vuelos experimentales con este tipo de aeronaves. Impulsado por la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial (FADA), presidida por la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio a través de la Agencia IDEA, Atlas acoge las primeras instalaciones permanentes en España y Europa dedicadas en exclusiva a pruebas, simulaciones y validación de tecnologías aplicables a los sistemas no tripulados y a la gestión del tráfico aéreo (ATM).
Tiene una ubicación privilegiada, en Villacarrillo, que permite más de 300 días de operación anuales. Sus instalaciones cuentan con una pista de 600 metros y una auxiliar de 400 metros, un edificio técnico y torre de control para el seguimiento de las misiones y otros servicios, y dos hangares con talleres de mantenimiento y reparación de los UAS, así como de una reserva de espacio aéreo segregado de más de 1.000 Km2 . El centro ofrece infraestructuras para el ensayo de plataformas UAS y para el ensayo de sistemas embarcados, así como todos los servicios necesarios para diseñar los ensayos de sus clientes, integrar los sistemas en las plataformas UAS del centro o en plataformas de terceros, operar los UAS durante la realización de los ensayos, y recopilar los datos e interpretarlos, ofreciendo una información de valor para el cliente.