El Ayuntamiento de Peal de Becerro ha repartido puerta a puerta entre los vecinos un tríptico explicativo con las normas a seguir para cumplir con la Ordenanza de Convivencia Ciudadana que aprobaron en pleno conscientes de la importancia de las interrelaciones de sus ciudadanos y de la preservación de espacio público.

“La campaña de información y sensibilización tiene un marcado carácter cívico y educativo, así como la reparación del daño causado estableciendo las distintas normas de conducta”. Así, lo ha asegurado la alcaldesa de Peal de Becerro, Ana Dolores Rubia, que ha insistido en que el objetivo es “contribuir a la mejora de la calidad de vida de los vecinos”.

Entre las infracciones leves destacan arrojar residuos en la vía pública, tender ropa sin escurrir, poner elevada la potencia de los aparatos de música o equipos de sonido de los coches, lavar vehículos en la vía pública o realizar las necesidades fisiológicas tanto personas como animales en la vía. Entre las graves está el deterioro o ruptura de mobiliario urbano, maltrato o abandono animal y realizar pinturas o pegar publicidad. Como muy graves cabe destacar atentar contra monumentos o edificios catalogados o protegidos, colocar carteles o adhesivos en señales de tráfico que puedan provocar accidentes y entrada o circulación de ciclomotores o vehículos en parques o similares.