La Fiscalía reclama para este mujer nueve años de prisión. El Ministerio Público la considera autora de un delito de asesinato en grado de tentativa. No obstante, la pena se ve aminorada ya que la Fiscalía tiene en cuenta la eximente incompleta de anomalía psíquica. Y es que cuando ocurrieron los hechos, en noviembre de 2014, la acusada, María Luisa B. A., según recoge el Ministerio Fiscal en el escrito de calificación al que ha tenido acceso Europa Press, “estaba diagnosticada de un episodio depresivo grave con síntomas psicóticos y trastorno de personalidad de características mixtas que afectaba parcialmente a sus facultades, no pudiendo controlar su capacidad volitiva, actuando conforme a un comprensión distorsionada por la idea de que con la muerte de su hija le evitaría un sufrimiento posterior”.
Es la principal conclusión del estudio psiquiátrico practicado a la acusada y que revelaba la semiimputabilidad de esta mujer que justo ha cumplido ya poco más de un año en prisión preventiva. Los hechos sucedieron el 18 de noviembre de 2014, cuando María Luisa B. A. se presentó en un bar de Andújar diciendo que su hija se había caído al río desde el Puente Romano. Los bomberos consiguieron rescatar el cuerpo de la menor, reanimarla y trasladarla al hospital donde detectaron una elevada presencia de tranquilizantes en su organismo. Fue el origen de una investigación que reveló otros intentos en los que esta mujer había pretendido acabar con su vida y con la de su única hija aunque por diversos motivos no lo pudo lograr.
En el momento de los hechos María Luisa B.A. estaba siendo atendida por los Servicios Sociales de la Junta de Andalucía, ya que constaba que esta mujer había estado ingresada por un intento de suicidio. La tranquilidad y frialdad de la madre mientras se desplegaba el rescate de su hija, así como durante la estancia en el hospital fue una de las cuestiones que dio la voz de alarma.
La inspección del lugar en el que ocurrieron los hechos donde los agentes concluyeron que era imposible que la menor cayera al río, así como los restos de benzodiacepinas halladas en el organismo del menor fueron determinantes para proceder esa misma noche a la detención de María Luisa B.O. Fiscalía sostiene en su escrito que desde 2014, la acusada “venía planeando acabar con su vida y la de su hija, y de hecho hubo un intento anterior que no llegó a culminar. Sin embargo, el 18 de noviembre de 2014, la acusada se llevó a su hija a la orilla del río y le dio a beber un zumo en el que “previamente había vertido y mezclado, en cantidad suficiente para provocar fallecimiento por intoxicación, lormetazepan, fármaco derivado de las benzodiacepinas”.
La menor, cuando fue rescatada, fue trasladada al hospital de Andújar y desde aquí, al no responder a las dosis de antídoto, a la UCI del Materno Infantil por “un coma secundario”. Finalmente la menor se recuperó y fue dada de alta el 21 de noviembre.