La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha condenado a T.C.R. a tres años de prisión como autor de un delito de falsedad documental continuado y otro de apropiación indebida. El acusado, que se ha mostrado conforme con la pena, aprovechó su puesto como contable de una empresa textil de Úbeda para quedarse con 122.489 euros, cantidad que ahora deberá devolver en concepto de responsabilidad civil. Ampliar foto Además, T.C.R. deberá abonar 1.350 euros en concepto de multas por los dos delitos por los cuales ha sido condenado.

En concreto, la Audiencia le condena a un año, nueve meses y un día de prisión por el delito de falsedad y un años y tres meses más por el delito de apropiación indebida. Con la conformidad del acusado ha quedado probado, tal y como venía sosteniendo el Ministerio Público, que T.C.R. desde el año 2002 al 2009 llevó la contabilidad de una sociedad mercantil. “Aprovechando dicha condición, realizó multitud de alteraciones contables, simulando pagos a clientes, alterando saldos de cuentas de los mismos, incluso simulando ventas ficticias a clientes inexistentes con el finalidad de posteriormente simular pagos a las mismas, alterando saldos de cierre y apertura de ejercicios”, ha sostenido el Ministerio Público.

Tanto la acusación particular como la defensa han asumido la petición de penas del Ministerio Fiscal, que ha rebajado de los seis años iniciales a tres años, para así lograr un acuerdo por conformidad. De esta forma también el acusado podría evitar su ingreso en prisión ya que las penas impuestas por cada uno de los dos delitos son inferiores a los dos años.