Depoyas es un tipo tímido, que no gusta de flashes ni micrófonos. Fue eso, tal vez, o quizás lo exótico de las procesiones de Cruces de mayo, lo que lo llevó a esconderse en un rincón de la Galería 41 m2, en la Carrera de Jesús de la capital jiennense, en vez de enfrentarse al público que esperaba escuchar sus historias. Peter Kane no tuvo más remedio, entonces, que asumir el papel de maestro de ceremonias.

Con una luz escueta y un más que apropiado hilo musical, habló de la vida, de boxeo y de todo aquello que puede caber en un relato, o en varios, porque fueron unos cuantos los que leyó Kane, con su voz sonora, quebrada e intensa, entre bailoteos, canturreos y silencios.

Presentó así el viernes en su tierra natal sus ‘Historias de Depoyas’, una obra sobre un barrendero de extramuros que invita desde el surrealismo a la reflexión utópica más inconformista. Se trata del primer libro de relatos breves de Pedro Luis Cano (Jaén, 1956), hijo de emigrantes que vive desde 1964 en Santa Coloma de Gramenet, Cataluña. Autodidacta y fiel observador de lo que le rodea, Pedro ha ejercido diversos oficios, destacando en los últimos años como productor musical y letrista.

Ha publicado los poemarios ‘Cosas y casos que no cotizan en bolsa’ (Premio Cuidad de Badalona en 2002), ‘Viaje al estanque de los peces dorados’ (Premio PASCSA 2000), ‘El carnaval de los hombres grises’ (2008) y ‘Monegros’ (2012), entre otros, junto con la novela ‘El sueño el Ángela en Paralelo Sur’.