Manuel M.M. y Vanesa V.M., padres de los tres niños ‘raptados’ en La Carolina, se han sentado este lunes en el banquillo por un presunto delito de robo con violencia e intimidación y otro de lesiones por los que la Fiscalía pide dos años de cárcel para él y tres años y medio en el caso de ella por reincidencia.

Los hechos de los que se les acusa se remontan al 16 de septiembre de 2010, cuando se encontraron con la denunciante, que es prima por partida doble y cuñada de Manuel, ya que sus padres son primos hermanos y está casada con un hermano suyo. De acuerdo con el escrito de acusación, los acusados “de común acuerdo y con el designo de conseguir un beneficio ilícito”, le robaron el dinero que llevaba guardado en el pecho después de amenazarla y agredirla.

La pareja, sin embargo, mantiene que todo es falso. En el juicio, celebrado en el Juzgado de lo Penal número tres de Jaén pese a la incomparecencia de la supuesta víctima, han señalado que fue ella quien les pidió dinero y, ante su negativa, se autolesionó, amenazando con denunciarlos. “No está bien. Tomo medicación psiquiátrica y la mezcla con alcohol”, ha apuntado Manuel, asegurando que su cuñada “se va por las terrazas y pide dinero” para bebida.

“Toma un montón de pastillas, lo mezcla y se le va la cabeza”, ha coincidido Vanesa, negando haber amenazado a la denunciante para que retirara la denuncia. Este hecho, precisamente, ha sido uno de los argumentos utilizados por el abogado defensor para pedir la libre absolución. Según él, hay “numerosas contradicciones” en las declaraciones de la presunta víctima, que no ha acudido a ninguna de las tres vistas convocadas.

Así, en la primera denuncia dijo que le habían robado 90 euros en la plaza Coca de la Piñera sobre las 13 horas. No obstante, ante el juez dijo que lo sustraído eran 65 euros y que los hechos fueron en la calle Doctor Eduardo Arroyo. Más adelante, intentó retirar la denuncia. A todo esto se suma la existencia de dos llamadas al 091 el mismo día del suceso. Una se registró a las 11.23; en ella, Manuel informaba de que estaban amenazando a su mujer. En la segunda, a las 11.53 horas, una testigo alertaba de una pelea. El juicio ha quedado visto para sentencia.