La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha condenado a seis años de prisión por un delito de asesinato intentado a la mujer que en noviembre de 2014 drogó a su hija de nueve años, que tuvo que ser rescatada del río Guadalquivir a su paso por la ciudad de Andújar (Jaén).La sentencia señala como hechos probados que la mujer, cuando se encontraba en las inmediaciones del río, le dio a la menor un zumo “en el que previamente la acusada había vertido y mezclado, en cantidad suficiente para provocar fallecimiento, Lormetazepan“.

Una vez que la menor había ingerido el zumo y “por circunstancias que no se han podido determinar, madre e hija acabaron en el interior del cauce del río”, aunque la acusada logró “trasladarse a la orilla contraria y arrastrar allí a su hija a la que dejó abandonada en dicho lugar”.

El fallo de la sentencia tiene en cuenta la eximente incompleta de anomalía psíquica de la acusada y rebaja la pena de los nueve años que inicialmente reclamaba el Ministerio Fiscal hasta los seis años de cárcel que finalmente se le ha impuesto.

Cuando ocurrieron los hechos, en noviembre de 2014, la acusada estaba diagnosticada de un episodio depresivo grave con síntomas psicóticos y trastorno de personalidad de características mixtas que afectaba parcialmente a sus facultades

Además, la sentencia impone a la acusada la privación de la patria potestad y la prohibición durante doce años de aproximación a menos de 200 metros de su domicilio, lugar de estudio o cualquier otro frecuentado. También recoge el fallo la indemnización a su hija en 1.000 euros.

La acusada sostuvo en su declaración ante el tribunal que la juzgó el pasado 7 de marzo, que la menor se cayó al río cuando estaba jugando, al tiempo que negó haberla drogado. En este sentido, mantuvo que la menor “se resbaló y se cayó” porque ella “nunca le haría daño a mi hija”.

La madre señaló que ella intentó rescatar a su hija, pero que le fue imposible, de ahí que acudiera hasta el bar para pedir ayuda.

Sin embargo, los testigos declararon que en ningún momento ayudó en la búsqueda y que ni tan siquiera les dijo por dónde tenían que buscar a la menor. La sentencia recoge que la acusada no era la primera vez que intentaba quitar la vida a su hija.

Los bomberos consiguieron rescatar el cuerpo de la menor, reanimarla y trasladarla al hospital donde detectaron una elevada presencia de tranquilizantes en su organismo. Finalmente la menor se recuperó y fue dada de alta el 21 de noviembre.

Desde que ocurrieron los hechos, la acusada se encuentra en prisión preventiva en la cárcel de Jaén a la espera de la celebración del juicio y de la sentencia que la condena a permanecer en prisión hasta cumplir la pena impuesta.