La Sección Segunda de la Audiencia de Jaén ha condenado a tres años y medio a dos mujeres y un hombre acusados de retener a su vecino en Pozo Alcón (Jaén) para hacerle fotos comprometidas en contra de su voluntad y luego extorsionarlo pidiéndole dinero a condición de no mostrar las fotos a su mujer.
Aunque inicialmente el Ministerio Fiscal reclamaba para los tres penas que sumaban los nueve años de prisión por un delito de detención ilegal y dos de amenazas, finalmente y aras a cerrar un acuerdo con las partes, ha rebajado su petición hasta los tres años y medio de cárcel. Además, ha habido acuerdo para sustituir los tres años y medio de pena de prisión por un año y medio de trabajos en beneficio de la comunidad, lo que evita su entrada en prisión. También se les impone una pena de alejamiento de la víctima y de su mujer de diez años en los que no podrán acercarse a menos de 200 metros ni comunicarse con ellos.
Se sustituye tres años y medio de pena de prisión por un año y medio de trabajos en beneficio de la comunidadIncluso para una de las mujeres, el acuerdo establece que podrá permanecer en su vivienda, situada junto a la de la víctima, pero sin mantener ningún tipo de alejamiento y guardando la distancia. En cuanto a responsabilidad civil, el tribunal les ha condenado a pagar una indemnización de 15.000 euros por los daños morales ocasionados. Con su conformidad, los tres acusados han asumido la autoría de los hechos que se le imputan y que se remontan a las 17,00 horas del 8 de marzo de 2013 cuando las acusadas, Lucía C. y Elena Diana J., aprovechando que la víctima detuvo el vehículo en la puerta de su coche, antes de que se bajara, se montaron en el mismo y lo amenazaron con un cuchillo cada una. Sentado en un coche junto a una mujer.
De esta forma le obligaron a conducir y le hicieron tomar un desvío por un carril hasta llegar al medio de un olivar, donde le obligaron a sentarse en la parte trasera del vehículo junto con Elena Diana J. En ese momento apareció en escena Ilie V. que, según el fiscal, estaba compinchado con las otras dos acusadas, ya que son su esposa y su madre. Ilie V. aprovechó que la víctima se encontraba con su mujer y también acusada para sacarle una foto en el interior del coche. Una vez hecha la foto, y siempre según la versión del fiscal, los acusados comenzaron a reclamarle 5.000 euros para no decírselo a su esposa y no revelarle que se estaba acostando con otra mujer. Ante la negativa de la víctima, le amenazaron con matar a su esposa si no accedía a pagar los 5.000 euros. Después se marcharon de allí en el vehículo de Ilie V. y dejaron al acusado en su propio turismo. Desde la noche y durante tres días, los acusados le estuvieron llamando y amenazándolo por teléfono hasta que finalmente la víctima accedió al chantaje y entregó los 5.000 euros a las dos mujeres.
Sin embargo, al día siguiente, Lucía C. volvió a llamar a la víctima exigiéndole otros 5.000 euros bajo la amenaza de contarle todo a su mujer. De hecho, según recoge el fiscal, las dos acusadas se personaron hasta en dos ocasiones en la puerta del domicilio de la víctima donde llamaron a voces a su esposa. Finalmente, el hombre optó por interponer la correspondiente denuncia ante la Guardia Civil para poner fin a la extorsión y las amenazas. Como consecuencia de los hechos, según relata el fiscal, la víctima ha sido diagnosticada de trastorno de ansiedad con estrés postraumático. El abogado de la acusación particular, Blas Ballesteros, en declaraciones a los periodistas, ha mostrado su satisfacción por el acuerdo alcanzado ya que el objetivo era obtener por encima de todo “una orden de alejamiento lo máxima posible debido al miedo que tiene mi cliente y su mujer”. Por su parte, el abogado defensor, Juan Escudero, ha señalado que se trata “de un buen acuerdo” que permite a sus clientes no ingresar en prisión al suspender las penas de cárcel por trabajos en beneficio de la comunidad.