El pasado año se evitó el lanzamiento por vez primera al cerrar el Obispado las puertas de la iglesia para evitar el acceso al campanario.
Desde la Iglesia aseguran que este año mantendrán la misma postura y no dejarán que se lance el animal.
El alcalde afirma que el pueblo está “dolido”, pero que “la ley es la ley y hay que cumplirla”.
El municipio de Cazalilla (Jaén) vive este viernes el día grande de sus fiestas patronales con la incógnita de si este año habrá o no lanzamiento de la pava, una tradición que se quebró por primera vez el año pasado ante la decisión del Obispado de mantener cerradas las puertas al campanario de la Iglesia de Santa María Magdalena y así impedir que el animal fuera lanzado vivo a una plaza repleta de gente deseosa de hacerse con la pava como trofeo. El alcalde asegura que el pueblo está “dolido”, pero que “la ley es la ley”.
El alcalde de este municipio, de poco más de 800 habitantes, Manuel Jesús Raya (PSOE), ha indicado a Europa Press que el pueblo está “tranquilo”, aunque sigue “dolido” por no poder llevar a cabo una tradición que “se viene desarrollando desde hace más de cien años”. Para el alcalde es necesario que “pase el tiempo” y que “se vaya entendiendo que la ley es la ley y hay que cumplirla”. En esta línea ha recordado que el lanzamiento de la pava ha sido una cuestión popular donde el Ayuntamiento “nada tiene que ver”.
Ha señalado que desde el Consistorio se ha elaborado “un amplio y variado” programa de actividades con motivo de las fiestas patronales y en el que no se encuentra el lanzamiento de la pava.