Ni el retraso ni sol de justicia pudieron con el entusiasmo de quienes esperaban el miércoles en Ifeja a Pedro Sánchez. Una hora más tarde de los previsto, el secretario general del PSOE llegó a Jaén, donde repartió besos y sonrisas entre un público que parecía más interesado por hacerse la foto de rigor que por escucharle. Aun así, lo escucharon repetir el mismo discurso que un rato antes había pronunciado en Granada y en el que arremetía contra Podemos y Ciudadanos por no permitir la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta de Andalucía.

“Tenemos que ganar el 24 de mayo, porque votar PSOE es votar Gobiernos de izquierdas y poner fin a Gobiernos de la derecha”, dijo Sánchez en un salón lleno, que no abarrotado, en el que también tomaron la palabra el líder de los socialistas de la provincia, Francisco Reyes; la número dos del PSOE en la capital, Mercedes Gámez, y el candidato a la Alcaldía, Manuel Fernández.

Este último presentó uno a uno a los miembros de su lista, sin olvidarse de mencionar a su antecesora, la ex regidora Carmen Peñalver (que se encontraba en el auditorio, igual que Micaela Navarro y otras caras conocidas del PSOE en la provincia), a la que desbancó en la dirección local del partido tras protagonizar junto a la mitad de la Ejecutiva una renuncia masiva que desató la crisis en la agrupación.

El suyo, dijo Fernández, será un “gobierno de las personas para las personas”, y para tratar de conseguirlo cuenta con gente como Julio Millán, número tres de la candidatura. El que fuera delegado de la Junta, que actualmente es parlamentario autonómico tras conseguir un escaño en las últimas elecciones, fue el más ovacionado de la noche. Con el permiso de Pedro Sánchez, claro.