Un plan perfecto sería que esta obra de teatro, que se despide este fin de semana de Madrid (Pensión de las Pulgas: Sábado: 13h y 18:30h y domingo a las 18:00 h), se dedicara ahora a emocionar a toda España. Que las hadas productoras se fijaran en ella y la hicieran girar y girar, porque para eso se trabaja con tanto empeño y talento; para que se vea y disfrute. “El Plan” está escrita y dirigida por el dramaturgo, actor y director Ignasi Vidal e interpretada por Javier Navares, David Arnaiz y nuestro paisano villacarrillense, Chema del Barco. Tres actores, en estado de gracia, que nos sumergen en una historia de una dramática comicidad. Tres amigos, con los que ríes por no llorar, y que viven esperando un cambio de rumbo en sus vidas, estigmatizadas por el paro y la desidia. Han ideado un plan con el que pretenden “anestesiar” esa soporífera existencia. Pero a medida que transcurre la espera para su ejecución (una avería de coche) se va cocinando otro designio inesperado y perturbador. Vamos conociendo a los protagonistas; a un Paco (Navares) vertiginoso, metódico y cascarrabias, al inmutable y reflexivo Ramón (Chema) y al pasotismo ilustrado de Andrade (David). “Una montaña rusa de emociones”, como aseguraban algunos espectadores al salir de la función a la que tuve la suerte de asistir. Me atrevo a asegurar que es uno de los textos más inteligentes y bien estructurados de los que hemos visto en la escena nacional en los últimos años. Ágil y vertiginosa pieza maestra que, como toda buena obra de teatro, nos lleva, casi sin respirar, a un final antológico, de esos que se quedan en la cabeza y en el alma durante mucho tiempo. Teatro hecho por actores, sin parafernalias externas. El éxito ha sido rotundo, de crítica y público. Hemos leído reseñas en todos los medios escritos del país que alaban la interpretación y el texto. Como ya hemos dicho esta trama se desarrolla en La Pensión de las Pulgas, que para quién no lo sepa es un espacio escénico de Madrid en el que los espectáculos se desarrollan en una, dos o tres habitaciones y para un máximo de 30 espectadores, por lo tanto la intensidad se multiplica en tan pequeño escenario. Un espacio mínimo para una obra inmensa que merece un recorrido más amplio y un trabajo actoral, como el de nuestro paisano, que bien debería estar en el punto de mira de nuestra provincia y de sus programadores. Actores y actrices de Jaén que triunfan a lo grande y de los que sentirnos tan orgullosos que deberíamos idear un plan para que sus paisanos disfruten (disfrutemos) de su trabajo y de su enorme talento, así de cerca.