En mitad del bullicio que aguardaba expectante a que comenzara el concierto de Guadalupe Plata, aparecieron de repente cuatro enterradores cargando un ataúd de pino blanco bajo el cielo estrellado de Alcalá la Real. Con la fortaleza de la Mota de fondo, el cantaor Antonio Campos se arrancaba por martinete mientras un compañero marcaba el ritmo con un yunque. Ya sobre el escenario, puesta en pie la caja, irrumpía sobre las tablas el bailaor cordobés Daniel Navarro al tiempo que subían los sones de blues de los de Úbeda. Así comenzó el espectáculo que la banda jiennense ofreció el sábado dentro de los Encuentros Étnicos de la Sierra Sur, Etnosur, que este año cumplían 19 años con una producción propia visualmente impresionante.

Los ‘Lamentos de Guadalupe Plata’ han sido el plato fuerte de este último festival alcalareño, pero ni mucho menos el único. El concierto era solo una de las 180 actividades programadas a lo largo de todo el fin de semana en distintos espacios de la ciudad. El evento incluía exposiciones, talleres de canto, taoísmo o cosmética natural, circo o cine, tanto de ficción como documental. Este, de hecho, ha sido una de las novedades de este año, con la proyección de la película sobre Paco de Lucía o la serie ‘Neocracia’, de Melón Tajá en Mano, sobre la situación en Grecia.