La villa volvió a convertirse en el epicentro de nuestra provincia con la llegada de numerosos visitantes para disfrutar de las actividades y espectáculos programados.

Llegado el medio dia comenzaban las esperadas carreras de caballos en la Ronda de Miradores con el tradicional desfile ecuestre. Caballos y caballistas ataviados con ropajes de la época se retaban entre los vítores y aplausos de los presentes. Las carreras dieron paso a la exhibición de justas y lanzas en las que los caballistas tuvieron que afinar su ingenio y puntería para acertar con sus suertes.

Durante toda la jornada se pudo disfrutar de un gran ambiente por el entorno del castillo y el recinto amurallado que denotaba el éxito que estas fiestas cosechan año tras año y que atrae a visitantes desde distintos puntos de nuestro país. Las tabernas y el mercado medieval gozaron de una intensa actividad hasta mucho después de llegara la media noche.

Aunque el momento álgido de la jornada estuvo protagonizado por la Procesión de Candelas en la que la Virgen de la Estrella, Patrona de Sabiote, procesionó por las distintas calles del centro histórico de la villa entre una lluvia de pétalos y vítores. Junto a la patrona desfilaron las distintas asociaciones del municipio ataviadas de época y bajo los sones de las diferentes bandas de cornetas y tambores sabioteñas, que aportaban la nota musical al desfile.