Un total de 24 víctimas de violencia de género atendidas en la provincia de Jaén, diez de ellas mujeres y 14 menores a su cargo, disfruta en estas fiestas de Vacacionantes Navidad 2015, un programa incluido en el Servicio Integral de Atención y Acogida a mujeres víctimas de violencia de género, del Instituto Andaluz de la Mujer (IAM). El objetivo de esta iniciativa es “favorecer la integración de estas personas, que se encuentran alejadas de su localidad de origen por motivos de seguridad, en el ámbito afectivo, social y cultural del lugar donde ahora residen, así como ofrecerles un entorno familiar para que puedan celebrar con normalidad unas fechas tan señaladas”, según ha explicado este martes la coordinadora provincial del IAM, Beatriz Martín. El programa, que se desarrolla a través de diversas actividades especiales durante los días de las vacaciones de navidad, pretende ofrecer una gran variedad de iniciativas para crear un ambiente navideño agradable y normalizado, similar al de cualquier familia andaluza, pero teniendo en cuenta las particularidades de la población acogida.

De este modo, diseñadas con herramientas de intervención socioeducativa, las actuaciones trabajan en el fomento de la coeducación, la no violencia y la interculturalidad, y giran en torno a cuatro grandes bloques: actividades artísticas (como talleres de manualidades y de cocina navideña), juegos cooperativos (como talleres de villancicos, animación a la lectura, amigo invisible, fiesta de reyes magos), itinerarios urbanos y excursiones (visita a belenes, cabalgata, sesiones de cine). El Servicio Integral de Atención y Acogida del Instituto Andaluz de la Mujer atiende de manera integral desde 1999 a las mujeres víctimas de violencia de género en peligro de muerte, ofreciéndoles a ellas y menores a su cargo un hogar seguro, además de un apoyo psicológico, jurídico, sociolaboral y económico que facilite su pronta recuperación e incorporación a la vida normal. El sistema cuenta con centros de atención y acogida, incluido centro de emergencia, que da cobertura inmediata a las nncesidades de protección y seguridad de las víctimas. También dispone de casas de acogida —que proporcionan las herramientas indispensables para salir de la violencia y prevén una estancia inicial de alrededor de tres meses— y pisos tutelados, para favorecer la autonomía de las mujeres, una vez que han pasado por los otros dos recursos.