Huelma puede presumir de contar con una Semana Santa de la categoría de una ciudad. Cuenta con un total de seis cofradías que procesionan un total de once pasos, todos ellos con costaleros, y tres agrupaciones o bandas de tambores y cornetas propias de estas fechas

Huelma ha vivido una de sus semanas más intensas, la Semana Santa. Con algo más de 6.000 habitantes, esta localidad se vuelca en la preparación y celebración de esta fiesta religiosa a través de la Unión Local de Cofradías y de las seis hermandades penitenciales existentes, tres de ellas con banda de cornetas y tambores propia o agrupación musical.
La Semana Santa de 2015 ha vuelto a registrar un récord en cuento a participación en todas las procesiones. Este año, las filas de hermanos en las procesiones han vuelto a crecer con respecto a años anteriores, y el buen tiempo y la buena organización han permitido el lucimiento de los once pasos, todos ellos portados a hombros o costal.

Pregón de Semana Santa
Cristóbal Guzmán, como pregonero de la Semana Santa de 2015, inauguró el Sábado Santo la Semana Santa. El acto del XV Pregón de la Semana Santa huelmense, que presentó Manuel Quesada y amenizó la Asociación Músico-Cultural Sebastián Valero de la localidad, se inició con unas palabras del presidente de la Unión Local de Cofradías, el párroco de la localidad, Manuel García Pérez. La persona encargada de presentar a Cristóbal Guzmán fue José Moreno, que fue pregonero de la Semana Santa hace varios años y al que presentó el propio Cristóbal Guzmán. Moreno explicó la gran amistad que le unía a Guzmán y habló sobre su vida, destacando la figura de su padre y de su mujer, a la que calificó de buena persona y luchadora.

CRISTÓBAL GUZMÁN, PREGONERO DE LA SEMANA SANTA HUELMENSE 2015

CRISTÓBAL GUZMÁN, PREGONERO DE LA SEMANA SANTA HUELMENSE 2015

Cristóbal Guzmán García, por su parte, agradeció a su presentador, José Moreno, sus palabras y le dijo que intentaría ser la mitad de todo lo bueno que había dicho de él. Durante un emotivo pregón, Cristóbal Guzmán recordó con mucho cariño a varias personas, entre ellas a su fiel compañero en la banda, Pedro Villanueva, al que dedicó la marcha “La Saeta” interpretada por la Asociación Músico-Cultural Sebastián Valero, y tras la muerte del cual decidió no volver a tocar en una banda. También recordó a su padre, contando que el cuadro que estaba junto a él lo había pintado su progenitor para que la cofradía lo sorteara, no tocando en dos ocasiones, por lo que finalmente se lo había quedado la hermandad y lo tenían en la Casa Hermandad. Como no podía ser de otra forma, el pregonero habló de Jesús y de la religiosidad de la Semana Santa
Semana Santa Huelmense
El Domingo de Ramos, Huelma pareció teñirse de verde cuando la Agrupación Musical María Santísima de la Esperanza “Sanjuaneros” tocaron los primeros compases de sus marchas. Las puertas de la Iglesia de la Inmaculada Concepción se abrieron ese día para dar paso a la imagen de Jesús en su entrada en Jerusalén y San Juan. Este año les acompañó también la Banda de Tambores y Cornetas de Nuestro Padre Jesúz Nazareno de Huelma.
El Martes Santo se celebró la procesión más espiritual de la localidad, y por tanto la más cercana al sentido religioso de la Semana de Pasión, el Vía Crucis de la cofradía Penitencial de la Santa Cruz. Ataviados con túnica negra y una cruz al hombro, decenas de personas recorrieron las silenciosas calles del pueblo, rotas únicamente por los compases de la música de Capilla “Sine nomine” de Granada.
El Miércoles Santo, los huelmenses acudieron a la Plaza de la Iglesia expectantes por ver la salida de las imágenes titulares de la cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración, Señor de la Humildad y María Santísima del Calvario acompañados de su Banda de tambores y cornetas y de la Banda de Tambores y Cornetas “Fe y Consuelo” de Martos.
El Jueves Santo, cenit de la Semana Santa, la parroquia vivió uno de los momentos más importantes del año, la misa de la Santa Cena. Tras la liturgia, la emotividad hizo acto de presencia cuando a través de la Puerta de la parroquia apareció la talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo de las Penas, y tras él, la Santísima Virgen de la Esperanza, paso llevado a costal, y San Juan. Las bandas que acompañaron a la procesión fueron la Agrupación Musical María Santísima de la Esperanza “Sanjuaneros”, la Banda de Tambores y Cornetas de Nuestro Padre Jesúz Nazareno de Huelma y la Asociación Músico Cultural “Villa de Íllora”. La noche del Jueves al Viernes Santo la Iglesia acogió a los adoradores nocturnos.
El silencio de la noche huelmense se rompió muy pronto con las marchas de la banda de tambores y cornetas de la cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno que procesionó a las 06.00 horas. El paso del Cristo cumplió la primera etapa de su recorrido procesional hasta llegar nuevamente a la Plaza de la Iglesia, donde María Santísima de la Amargura esperaba el encuentro con su hijo. Los tronos siguieron su recorrido ya de día. Cuando la procesión estaba a punto de encerrarse, los costaleros de ambos tronos subieron la cuesta de la Calle Umbría corriendo y al llegar arriba se colocaron en paralelo con símbolo de hermanamiento. A la Virgen la acompañó la Asociación Músico-Cultural Sebastián Valero de Huelma.
El viernes por la tarde, y tras la celebración de los santos oficios, lleóa el momento de la procesión del Santo Entierro. El cuerpo de costaleros del Corpus Christi portó al Santísimo Cristo Yacente que fue acompañado de María Santísima de los Dolores, la agrupación musical ‘Sebastián Valero’ y la Asociación Músico-Cultural Maestro Amador de Andújar. Al terminar esta procesión, el paso de la Virgen y sus cofradía celebró el desfile penitencial de La Soledad.
El sábado por la noche, los huelmenses celebraron la resurrección de Cristo en una misa y el domingo de Resurrección se reunieron en cortijos y la Ermita de la Fuensanta bajo el pretexto de comerse el tradicional hornazo.