Un ejemplar de lince ibérico sin identificar ha sido encontrado muerto en los últimos días en el punto kilométrico 302 de la carretera A-4, en un tramo localizado entre Andújar y Bailén (Jaén), por los técnicos del proyecto LIFE+Iberlince, en el que constituye el cuarto caso de muerte de ejemplares de esta especie por atropello en las carreteras andaluzas en 2017. Los datos del programa apuntan a que, debido al deteriorado estado de su cuerpo, aún no ha sido posible identificar de qué ejemplar se trata, según señalan los técnicos, desde cuyo proyecto se insiste en la importancia de extremar las precauciones al volante en zonas con presencia de lince ibérico, algo “esencial” para evitar la muerte por atropello.
Este caso se encuentra muy cercano en el tiempo con el último hasta este momento, en el que el cadáver de una hembra de un año de edad y sin radiomarcar aparecía en la carretera A-301, en la comarca de Guarrizas, también en la provincia de Jaén. El primer caso de muerte de un lince por atropello de 2017 tuvo lugar a principios de enero en la carretera A-421, dentro del término municipal de Adamuz (Córdoba), mientras que pocos días después apareció muerto otro ejemplar en el punto kilométrico 65 de la N-420, tramo entre Montoro y Cardeña (Córdoba).
Una docena de animales perdieron la vida por esta causa el pasado 2016. Desde LIFE+Iberlince también se recuerda la importancia de dar aviso al 112 ante hallazgo de un lince ibérico muerto, lo cual permite activar el protocolo de levantamiento de cadáver de forma temprana, fundamental para obtener la máxima información posible sobre la causa de la muerte.