El pasado sábado se quemó la última falla de España y la única fuera de Valencia. Y es que Mancha Real es conocida como la “pequeña Valencia” ya que desde hace más de treinta años celebra con la realización de una hoguera.

Las fiestas en honor a San José, tienen gran importancia en la localidad por ser el patrón de los carpinteros, gremio muy arraigado en Mancha Real y es por esto, por lo que la Asociación Cultural San José lleva treinta y tres años realizando esta hoguera y pretende que se siga prolongando en el tiempo, ya declarada Fiesta de Interés Turístico Andaluz.

Pasadas las 21.30 horas el recinto ferial de Mancha Real quedó iluminado con el fuego de su 33 Hoguera de San José. Tras el baile de la Asociación Juvenil Dancer Dreams que interpretó la canción “Alice in Wonderland”,  se produjo el apagón del ferial que precedió al castillo de fuegos artificiales.

Después de una intensa semana de actividades que comenzaron el pasado viernes 6 de marzo con el tradicional pregón a cargo del mancharrealeño de nacimiento y colaborador de diversos medios de comunicación Pedro A. López Yera. En dicho evento también tuvo lugar el homenaje a José Luis Quero, cronista oficial de la villa, por su dedicación, entrega y compromiso con la Asociación Cultural San José y con la Hoguera. El domingo día 15, comenzaba el montaje de la falla que este año se alzó bajo el lema “El poder”. También el domingo se celebró la XXVII Carrera Urbana de San José que forma parte de la prueba provincial de Carreras Populares organizada por la Diputación de Jaén.

Falla "El Poder" de Mancha Real

A lo largo de la semana los mancharrealeños disfrutaron de la evolución del montaje de la falla en donde pudieron ver al artista fallero Alberto Molino dando los últimos retoques, asistieron a la parroquia de San Juan Evangelista para asistir a los triduos solemnes en honor al santo, escucharon cohetes anunciadores y  participaron en la procesión de San José por las calles de la localidad.

A pesar de que el tiempo no acompañaó nadie quiso perderse  durante todo el día los últimos preparativos antes de que todo fuera consumido por las llamas. La Asociación San José para agradecer tanto apoyo a esta fiesta, invitó en la instalaciones de la Caseta Municipal a una paella gigante en la que se sirvieron 1000 platos de comida.  Pasadas las ocho de la tarde, vecinos y visitantes se iban acercando al  ferial para echar el último vistazo a los ninots y se adentraban en el Olimpo de los dioses ante la atenta mirada de la figura principal del dios Zeus, que representa la fuerza y el poder. Algunos se quedaban absortos descubriendo lo que había dentro del humo negro que salía de la caja de Pandora. Otros miraban a los musculados Pedro Sánchez, Rajoy o Pablo iglesias. Los más pequeños miraban sin disimular las risas mientras miraban el caganet de Jordi Puyol.

Conforme se acercaba la hora de la quema, el ferial se iba llenando de gente.  La alcaldesa Micaela Martínez, el presidente de la asociación cultural San José junto a Rafael Valdivieso, delegado de fomento y turismo, encendieron la mecha de la traca que prendió la trigésimo tercera Hogera de San José, convirtiendo en cenizas los 8,5 metros y alrededor de 100 metros cuadrados de falla.  Según informaron desde la asociación San José está hoguera ha superado con creces a la anterior en número de visitantes, lo que para ellos ratifica el apoyo a esta tradición.