Mancha Real inicia su Semana de Pasión con el pregón y la procesión de las palmas. El  sábado  por la noche tuvo lugar el pregón de Semana Santa organizado por la Unión Local de Cofradías y Hermandades de Mancha Real (ULCO). A las 21.00 horas el salón de actos de la casa de la cultura se llenaba de vecinos, cofrades y devotos. El párroco de San Juan Evangelista, Mariano Cabezas fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes al acto y dar paso a la Agrupación Musical Villa de Mancha Real que fueron los que abrieron este solemne acto. Los músicos interpretaron las obras “, Sepultus Est”, “Hossana in Excelsis”, “La Madrugá”, “Cristo Yacente” y “Nuestro Padre Jesús”. Esta última quisieron dedicarse al pregonero de este año, Juan de Dios Gómez Jiménez.

El presidente de la ULCO, Francisco Manuel del Águila tomó la palabra para agradecer a todos su asistencia, por el apoyo de las distintas hermandades y cofradías, así como a las autoridades asistentes y a las dos agrupaciones musicales “Villa de Mancha real” y “Lágrimas de María” por su participación en este evento que abria la Semana Santa de Mancha Real y por el gran ambiente cofrade que se estaba viviendo en el salón de actos de la casa de la cultura.

Tras el presidente, subía al escenario el pregonero de la semana santa 2014, Pedro Javier Quesada Labesa para presentar a su predecesor en este memorable cargo, dedicándole unas cariñosas palabras para Juan de Dios Gómez, que acto seguido tomo la palabra iniciando su pregón.

Juan de Dios agradeció en primer lugar la dedicatoria musical que habían tenido con su persona la agrupación Villa de Mancha Real, ya que la pieza de “Nuestro Padre Jesús” significa mucho para el pregonero y su familia. Su intervención que duró alrededor de una hora estuvo cargada de referencias temporales en donde recordó entre otras cosas su infancia y el deseo de que llegara la cuaresma, tiempo comenzaban los ensayos de la banda de tambores a la que pertenecía.

También tuvo unas emotivas palabras para explicar muchos de sus recuerdos junto a Andrés Cubillo,  carpintero mancharrealeño  conocido por realizar durante muchos años las Fallas de Mancha Real, que en más de una ocasión les ayudó para restaurar algún desperfecto antes de la Semana Santa. Pero lo más emotivo de su pregón fue el homenaje a Juan Casas “el saetero” que falleció hace dos años y que tanto significaba en la semana de pasión de Mancha Real.

Tras las palabras del pregonero, la agrupación musical “Lágrimas de María” subió al escenario para a través de su música clausurar este acto cofrade.

El domingo por la mañana en la ermita de la Virgen de la Cabeza los niños se convertían en los protagonistas del día, seguidos de cerca por sus padres. Los más pequeños vestidos de hebreos representaban a personajes bíblicos en la procesión de Domingo de Ramos. Multitud de vecinos quisieron acompañarlos hasta la parroquia de San Juan Evangelista portando palmas y ramas de olivo.

domingo de ramos mancha real