El barranquista rescatado en la tarde del sábado en la zona de Gil Cobo, al norte del Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, participaba en una instalación de las cabeceras del cañón, tal que como contaron sus compañeros, un grupo que se había desplazado desde Albacete y que se alojaba en una casa rural de Mogón. Según parece, preparando la excursión, contactaron con alguien de la zona que les indicó que ese descenso del arroyo de Gil Cobo desde el área recreativa, se encontraba muy abandonado con las cabeceras de los saltos en mal estado por no utilizarse, ya que además, se encuentra en zona de especial protección y al parecer está prohibido entrar en ese cañón. Por lo que estos deportistas, que aseguraron estaban federados, decidieron reinstalar estas cabeceras para poder descender el barranco. Pasadas las 5 de la tarde, saltando sobre una de las pozas del tramo final, un miembro del grupo, de 30 años, se golpeó la pierna contra unas rocas, donde se produjo una fractura que le impidió continuar el descenso, por lo que se alertó de inmediato a los servicios de emergencia.

IMG-20150420-WA0001Acudieron Guardia Civil, personal sanitario y los bomberos de Úbeda, que hasta llegar a la zona de salida del cañón, tuvieron que realizar un trayecto primero en vehículos durante más de una hora, para después avanzar unos dos kilómetros a pie. Se instaló una tirolina con la que sacar del cañón al accidentado. Aquí colaboraron miembros del grupo de rescate en montaña de la Guardia Civil, que se desplazaron en helicóptero desde su base en Granada. La evacuación del herido, se tuvo que realizar a pie hasta los vehículos pues se hizo de noche y el helicóptero no pudo hacer ese traslado. Según cuentan los bomberos participantes en este rescate, todo se complicó por lo escarpado del terreno y que los miembros del equipo de rescate de la benemérita, tuvieron que desplazarse desde Granada, tras realizar en Sierra Nevada otro rescate. “Se nos hizo de noche y tuvimos que portear entre todos la camilla a través de un camino escarpado”, aseguraron al día siguiente, pues llegaron a su base de Úbeda pasada la 1:30 de la madrugada del domingo. Pero hasta llegar a este traslado, se tuvo que instalar una tirolina, trabajo que realizaron compañeros del herido y los bomberos, un sistema con el que poder sacar al joven montañero de la poza hasta donde poder iniciar el traslado por tierra firme.

Ahora queda por ver qué consecuencias podría tener el hacer esta actividad en un lugar que está protegido, tal y como asegura el presidente del Grupo de Espeleología de Villacarrillo, Toni Pérez Fernández, para quien este parque natural, “es de los más restrictivos a nivel nacional para la realización de deportes de riesgo”, por eso pide a la administración que tome cartas en el asunto, pues las características de los cañones que hay en la Sierra de Las Villas, los hacen muy atractivos para hacer llegar turismo en busca de estas experiencias, lo que animaría la creación de empleo en Las Villas, como ya ocurre en Cazorla, lugar donde están los dos únicos cañones autorizados para su descenso. Asegura el experimentado espeleólogo, que sería bueno permitir ciertas cosas que fueran compatibles con la conservación y así se terminaría con esa afluencia de deportistas que saltándose las restricciones, realizan descensos en lugares ahora prohibidos.