La temporada de polinización de esta primavera en la provincia jiennense concluyó con un récord, desde que en 2011 se lleva a cabo este tipo de medición, al alcanzarse el pasado 13 de mayo un total de 19.840 granos de polen de olivo por metro cúbico de aire, según los datos registrados por el servicio de Alergología del Complejo Hospitalario de Jaén. La anterior cifra más elevada era de 18.660 granos contabilizados en la misma fecha de 2013.

Según han informado fuentes sanitarias, el otro ‘pico’ más alto de polinización del olivo se produjo el 9 de mayo, con 19.294 granos por metro cúbico de aire. Casi durante toda la primavera se han mantenido niveles altos o extremos para las personas alérgicas a la floración de este árbol, que han variado de acuerdo a las condiciones meteorológicas.

El Hospital de Jaén difundió datos sobre los niveles de polen en la provincia jiennense para informar y ayudar los jiennenses que padecen problemas alérgicos entre el 7 de abril y el 30 de junio a través de su página web, cuya dirección es www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/chj. Las visitas a dicha página batieron su récord mensual el pasado mayo, al alcanzarse las 110.502, debido a las consultas de estos datos.

Captador

El Complejo Hospitalario de Jaén tiene instalado para informar y ayudar a las personas alérgicas un captador de pólenes en la novena planta del Hospital Materno Infantil, que mediante el método ‘Hirst’ capta partículas volumétricas por succión según el principio de impacto. Este equipamiento es el empleado por todas las estaciones de muestreo adscritas a la Red Española de Aerobiología (REA), así como por los grupos de trabajo de los diferentes países que forman parte de la European Aeroallergen Network (EAN).

Los profesionales del servicio de Alergología han medido durante la pasada primavera, entre otros pólenes, los de olivo y gramíneas, cuyas concentraciones son las que alcanzan niveles más altos en la provincia jiennense. La finalidad de esta prestación es que los pacientes puedan iniciar medidas físicas, como es evitar su contacto con el polen, y farmacológicas, como son la toma de antihistamínicos o inhaladores, que les reporte un mayor control de su patología alérgica y, por tanto, una mejora de su calidad de vida.

Este captador consta de tres unidades, que son las de impacto, una veleta y una bomba de vacío. La primera tiene un orificio de entrada y un soporte circular o tambor donde que se adhieren las partículas, que está conectado a un reloj y gira a razón de dos milímetros por hora. Tiene también fijada una cinta impregnada de una sustancia adhesiva para que las partículas succionadas desde el exterior se adhieran.

La veleta adosada al exterior protege la unidad de impacto y su función es mantener el orificio de entrada en la dirección de los vientos dominantes, con lo que la eficacia de captación de partículas es mayor. La bomba de vacío permite la succión de un volumen de aire determinado de 10 litros por minuto. La cinta sobre la que se han adherido los pólenes se coloca sobre el portador para teñir la muestra con fucsina. Después, se realiza la lectura en el microscopio y mediante una fórmula matemática se determina el número medio de granos de polen por metro cúbico de aire.