En la tarde de ayer Sabiote retomó el aroma a incienso, el sonido de las cornetas y tambores y la belleza de las mantillas.

Las calles del entorno de la Parroquia de San Pedro Apóstol se llenaban de madres y padres emocionados al ver a los pequeños totalmente ataviados como ellos mismos hacen durante la Semana de Pasión sabioteña.

Todo estaba en orden: estandartes abriendo paso, autoridades como la alcaldesa y la policía local, niñas de mantilla, tronos, incienso y una espectacular banda de cornetas y tambores que nos evocaba a hace unas semanas.

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