La musealización del Castillo de Sabiote se convierte en la enésima apuesta del consistorio local por reformar su oferta turística como vértice del Triángulo del Renacimiento Andaluz junto a las Ciudades Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza.

Tras más de una década de trabajos de rehabilitación y estudio realizados en esta joya medieval (Bien de Interés Cultural desde 1931), el Ayuntamiento de Sabiote y Diputación Provincial de Jaén decidieron que, mediante su musealización, se podría exponer a vecinos y visitantes los frutos de tanto esfuerzo y las conclusiones de los numerosos estudios realizados de carácter histórico y arqueológico.

El proyecto, que gozará de una dotación de 150.000€, tendrá un plazo de ejecución de 5 meses. En él se recogen numerosas actuaciones en el interior de edificio con la clara predisposición de reducir al máximo el impacto sobre el mismo. Recreación de antiguos espacios, realidad 3D, exposición de costumbrismo medieval, retratos de personajes históricos ligados a la villa, guías, así como la creación de una marca propia con la se pueda proceder a la venta de “merchandising” que ayuden a paliar el esfuerzo económico de su mantenimiento.

La constante apuesta por mostrar la historia del municipio y la necesidad de buscar otras alternativas como fuente de ingresos para los sabioteños hace necesario la creación y exposición de elementos de interés para los visitantes. En este sentido, el pasado domingo tuvo lugar la instalación e inauguración, en el Paseo Gallego Díaz, de una figura representativa de la figura de D. Francisco de los Cobos y Molina.

De los Cobos, Secretario del Consejo de Estado de Carlos I de España, fue nombrado en 1537 “Señor de la Villa de Sàbiote”. A su paso, encargó a Vandelviera convertir el Castillo Fortaleza de Sabiote en su propio Palacio. Como consecuencia a su fundamental influencia en la historia de esta villa, el consistorio local dispuso encargar una figura del mismo al artista local Juan Cano González.

En el pergamino que sostiene se recoge lo siguiente:

“Permitidme tomar descanso en este vuestro lugar, que abrazado por la paz que esta Villa de la que soy señor regala

a Dios debo gracias por todo lo bueno que en Sabiote me ha acaecido.

Bien recuerdo hoy el alumbramiento dichoso de mi hija María

junto al hogar prendido entre los muros del imponente Castillo y Palacio,

obra que al maestro Vandelvira yo confié levantar.

Oh Dios, qué amaneceres se sueñan desde sus adarves”