Como manda la tradición, el paso de Nuestro Señor Resucitado y de Nuestra Señora del Rosario pone fin a la Semana de Pasión sabioteña. La meteorología cambiante y la devoción de los sabioteños y sabioteñas han sido los protagonistas durante estos dias.

Uno de los momentos más esperados de la Semana Santa sabioteña tuvo lugar durante la madrugada del Domingo de Resurrección. Como es habitual, el traslado de Nuestra Señora del Rosario desde la Casa Hermandad hasta la Parroquia de San Pedro Apóstol supuso un importante reclamo para visitantes y sabioteños. Durante la misma, tuvo lugar la subida a paso ligero de la imagen hasta la Plaza de Alonso Vandelvira entre los aplausos y el vítores de los allí presentes.

Finalmente, ya llegado el medio dia, ambos pasos iniciaban su Estación de Penitencia inmersos en las pobladas calles de la villa, poniendo el punto y final a la Semana Santa sabioteña.