Según ha informado este martes en una nota el Instituto Armado, fueron incautadas tres ametralladoras de la Segunda Guerra Mundial en una inspección realizada en coordinación con la Intervención de Armas de la Guardia Civil de Úbeda con motivo de la celebración de un certamen internacional, en el que se emplearon diversas armas de fuego, airsoft, detonadoras e imitaciones, usando algunas de ellas cartuchos de fogueo. Las armas intervenidas carecían de documentación legal que las amparara y no se encontraban inutilizadas de acuerdo a la legislación vigente en España, de manera que era posible revertirla y volver a hacer fuego con munición real.
Además, en el marco del referido control, en la misma localidad ubetense y en otra intervención, fueron intervenidos dos fusiles Mauser, una ametralladora Zastava M-53, un subfusil MP-38 y más de 10.000 cartuchos de fogueo para estas armas. Fueron adquiridas a través de Internet y procedían de países del Este de Europa. Así, fueron vendidas como inutilizadas por la legislación de esos países, si bien la modificación realizada en ellas no es suficiente para la legislación española, que es más restrictiva. Esta intervención, que tuvo lugar el pasado noviembre, fue la última realizada en 2016 por el Grupo de Información de la Comandancia de Jaén, unidad especializada en la lucha contra este tráfico ilícito de armas y explosivos.
El Instituto Armado ha recordado que “ejerce un seguimiento estrecho de cualquier tipo de conducta ilegal en este ámbito” como consecuencia de la competencia exclusiva sobre el control de armas y explosivos que tiene encomendado y el Plan Integral de Control de Armas de Fuego que lleva a cabo en toda la geografía nacional.