Los niños inscritos en los distintos centros educativos de la localidad fueron ayer los protagonistas del carnaval de la villa. Una gran jornada en la que padres, madres y niños han disfrutado del trabajo realizado durante las últimas semanas.

La tarde comenzaba con diversos talleres de globoflexia y maquillaje, que gozaron de gran afluencia de niños y padres. A continuación tuvo lugar el tradicional pasacalles infantil animado por diversos personajes de televisión, música y reparto de caramelos.

Finalmente, a las 19 horas tuvo lugar el concurso de disfraces de menor de 15 años en la carpa ubicada en la Plaza de la Santa Cruz. Los premios se repartieron en varias categorías individuales y grupales, con una dotación total de más de 300 euros.