Una investigación de más de dos años llevada a cabo por el doctor en Historia del Arte Pablo Jesús Lorite ha determinado que el Cristo que se encuentra en una de las tres capillas municipales del cementerio San Ginés de la Jara de Úbeda podría corresponder con el crucificado de la más antigua y ya extinta cofradía de Úbeda, la de la Vera Cruz.
Descubierto un cristo en Úbeda del siglo XVI olvidado en la capilla del cementerio Ampliar foto Se trata, según ha explicado Pablo Jesús Lorite a Europa Press, de una talla renacentista de finales del siglo XVI que ha permanecido “olvidada” durante más de 80 años en el cementerio de esta ciudad patrimonio de la humanidad. Tanto el Cristo como la Cruz son dos joyas del renacimiento en su última etapa cuando ya asomaba el barroco.
La obra se ubica en el momento en que escultores como Pablo de Rojas, Jerónimo Quijano, los Ocampo, o los Zayas trabajan en la diócesis de Baeza-Jaén dando pasos del renacimiento al barroco. “Se trata de un Cristo corpulento, muy bien proporcionado, con un estudio anatómico de la caja torácica algo exagerado, los músculos muy estudiados y un alargamiento del torso de una gramática manierista que nos anuncia un barroco aún no desarrollado”. La historia de este Cristo olvidado se remonta a 1936 cuando por motivos que Pablo Jesús Lorite no ha llegado a descubrir sale de la que fuera la Iglesia de San Nicolás y se deposita en una capilla del cementerio. En un lugar escondido y en una capilla con “muy poco uso, por no decir ninguno” permaneció el Cristo. Unas obras de reforma en la capilla por un derrumbe dejaron sin sitio a este Cristo que finalmente en los años 90 del siglo pasado fue trasladado a una segunda capilla municipal. “Esta segunda capilla solo se abre como máximo dos veces al año porque no se utiliza y ahí ha permanecido el Cristo oculto a todos”, ha dicho Lorite.
Para este investigador se podría estar “ante uno de los mejores crucificados de Úbeda” y además “el más antiguo de su imaginería procesional aunque se encuentre totalmente descontextualizado”. La talla se encuentra, según Lorite, en “un pésimo estado de conservación”. Presenta numerosas grietas, aunque parece conservar parte de la policromía original. “Confío en que sea redescubierto y mirado con otros ojos para que se salve del pésimo estado de conservación en el que se encuentra”, ha señalado Lorite. El Cristo aparece en el inventario municipal de Úbeda por lo que este investigador confía en que el Ayuntamiento se ponga manos a la obra y devuelva a esta tallar el reconocimiento que se le ha negado durante los más de 80 años que ha permanecido oculto en el cementerio de Úbeda.

Para ello no es solo necesario abordar una urgente restauración sino también llevar a cabo los estudios necesarios que puedan determinar el autor de este talla con cuatros años de historia. Mientras tanto, solo se puede hablar de una talla anónima que sigue aguardando mejores tiempos en una de las capillas del cementerio municipal de Úbeda.