Las obras tendrán una duración de 4 meses aproximadamente y devolverán el agua a la famosa fuente

Francisco José Talavera, concejal de Obras y Mantenimiento, visita las obras de conservación, mantenimiento y restauración de la Fuente del Moro. Se trata de una intervención propuesta desde la Corporación Municipal para la conservación de nuestro patrimonio. El concejal de Obras ha afirmado que no se trata de una intervención puntual sino que es una apuesta por la restauración y conservación de las fuentes de Baeza que supone un aliciente muy importante para el turismo de la ciudad recuperar el sonido del agua y el carácter bucólico de nuestras calles y del centro histórico.

Esta es una primera intervención con cargo a inversión propia del Ayuntamiento de Baeza para la restauración de la fuente del Arca del Agua, el pilar de San Andrés y el pilar de la calle Obispo Romero Mengibar, al igual que ya se hice hace unos meses en la fuente de acceso a Jaén conocida vulgarmente como “Fuente del Piojo”.

Las obras de conservación, limpieza y consolidación de la Fuente del Moro tendrán una duración de 4 meses aproximadamente. El presupuesto es de 71.000€ de los que 50.706€ van destinados a la conservación de la fuente como tratamientos pétreos y morteros y 18.410€ van destinados a la urbanización de la zona de la fuente para la  mejora del saneamiento de la fuente.

Francisco José Talavera afirmaba que esta fuente tendrá agua, como en antaño, ya que es una fuente muy importante en nuestra ciudad. Una fuente que data antes del siglo XVI y se cree que tenía vestigios en la época musulmana.

La restauradora Teresa López-Obregón ha explicado el proceso de intervención que están siguiente para recuperar y restaurar la fuente. En una primera fase se está aplicando un producto biocida para matar los líquenes y hongos con los que contaba la fuente. Según afirma Teresa “era necesario para evitar el esparcimiento y propagación de las esporas a la hora de la retirada mecánica de los mismos”.

Además, se ha aplicado un tratamiento herbicida sobre plantas superiores, ya que en la repisa de la fuente había dos higueras. “Una vez eliminadas estas costras biológicas se ha realizado una extracción de sales solubles, había unos seis sillares atacados con estas sales, cuyo mayor problema es que dejan el sillar arenizado debido a la filtración de agua de la cornisa superior”, explicaba López-Obregón.

En estos días, ambas restauradoras están en el proceso de limpieza mediante jabones neutros especiales para piedra y consolidando la repisa superior para evitar las filtraciones de agua y evitar que sigan atacando a los sillares.

Teresa finalizaba explicando que en una segunda fase se procederá al llagueado de juntas para proteger el sillar y se recuperará el uso de fuente con la terminación del vaso.