La ejecución de estas instalaciones se ha aprobado por el pleno de la Diputación de hoy junto a la construcción de puntos de acopio de escombros en Quesada, Marmolejo e Higuera de Calatrava.

La Diputación Provincial de Jaén ha celebrado hoy pleno ordinario, una sesión en la que se ha dado el visto bueno a la ejecución de puntos de acopio de escombros procedentes de la construcción y de la demolición de obras menores y domiciliarias en los municipios de Quesada, Marmolejo e Higuera de Calatrava.

La realización de estas instalaciones en estas localidades jiennenses “forma parte de un plan más ambicioso de la Administración provincial, el de residuos inertes, donde hemos invertido más de 12,3 millones de euros”, un plan que “viene a dar respuesta a uno de los problemas más graves que tenían los ayuntamientos, que eran las escombreras incontroladas que suponían un problema grave para el entorno”, ha subrayado la vicepresidenta primera de la Diputación y responsable de Economía, Hacienda y Asistencia a Municipios, Pilar Parra.

Respecto a este plan, Parra ha recordado que ha supuesto la construcción de plantas de tratamiento de este tipo de residuos en Linares, Úbeda, Jaén, Jódar, Cazorla, Navas de San Juan y Arjona, a las que se sumarán otras dos ubicadas en Santiago-Pontones y en Villanueva del Arzobispo. Además, el Plan de Residuos Inertes de la Diputación ha incluido la adquisición de 170 contenedores para el depósito de escombros y la ejecución de un total de 21 puntos de acopio de residuos de la construcción y de la demolición.

Junto a la ejecución de estas instalaciones en Quesada, Marmolejo e Higuera de Calatrava, en la sesión plenaria de hoy se ha aprobado iniciar el expediente necesario para el ejercicio de actividad económica de la explotación de una cantera de roca arenisca en el término municipal de Sabiote, un procedimiento administrativo previo de cara a la puesta en funcionamiento y la gestión de esta cantera, desde la que se suministrará roca arenisca para la rehabilitación de edificios históricos. “Contar con esta instalación era una de las condiciones que desde la UNESCO se impuso a las ciudades Patrimonio de la Humanidad de Úbeda y Baeza para la rehabilitación de edificios o la construcción de los mismos”, ha recordado Pilar Parra.

La Diputación ha sido la encargada de realizar un estudio previo para la localización de esta cantera, así como los trámites administrativos necesarios para su puesta en marcha. A partir de la aprobación del inicio del expediente para el ejercicio de actividad económica de esta instalación, se constituirá una comisión técnico-política y se elaborará una memoria en la que se establecerán las condiciones de explotación. Tras ello, se determinará la fórmula de gestión y esta se sacará a concurso, con el objetivo de que una empresa privada se pueda encargar de la misma, tal y como ha explicado Parra.

Fuente: Diputación Provincial de Jaén