Agentes de la Policía Nacional adscritos a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) han cerrado la investigación de la muerte de Alberto Magalhaes en la madrugada del pasado día 25 de mayo en Jaén capital, concluyendo que el presunto autor de su homicidio era el marido de una mujer con quien el fallecido pasó parte de la noche del crimen.

Según ha informado la Policía en un comunicado este sábado, supuestamente esperaron y acecharon a Magalhaes las puertas de su domicilio y, sin mediar palabra alguna, le dispararon un cartucho de postas del calibre 12 con una escopeta a “quemarropa” para, después, emprender la huida hacia la localidad malagueña de Fuengirola, donde el presunto autor del disparo fue arrestado, gracias a un operativo conjunto, coordinado y ejecutado por agentes de la UDEV de Jaén e investigadores del Grupo de Atracos de la Comisaría de Málaga, deteniendo a tres personas, presuntamente involucradas, en la violenta muerte de Alberto.

Pasaban las 6,00 horas de la mañana del día 25 de mayo cuando una llamada anónima a la Sala Operativa del 091 informaba de que alguien había disparado a un hombre en la cabeza en la calle del Tiro Nacional. De inmediato, una patrulla de Seguridad Ciudadana se desplazó hacía el lugar de los hechos, comprobando que un varón yacía en el suelo por impacto de arma de fuego aún con vida, solicitando el auxilio de los servicios médicos que, tras frustrados esfuerzos por estabilizarle, confirmaron su muerte.

Activado el protocolo de actuación policial por estos hechos, se desplazaron al lugar agentes de Policía Judicial y Científica para hacerse cargo de la investigación. Los investigadores “conocían sobradamente” a la víctima, según recuerda la Policía Nacional, que explica que con 31 años estaba catalogado como delincuente habitual prácticamente desde niño, pues con tan solo 14 años estuvo implicado en la muerte de un joven al que asestó más de 30 puñaladas provocando su muerte en el conocido “crimen de la movida” acaecido en al año 2000 por el que fue condenado.

Posteriormente y ya en libertad, su carrera delictiva continuó, estando involucrado en todo tipo de delitos, por lo que las líneas de investigación “no descartaron ninguna hipótesis”. La víctima presentaba un disparo de arma de fuego en la cabeza con orificio de entrada en la sien izquierda y salida en el lado contrario con grandes destrozos en su trayectoria.

El disparo se ejecutó, según concluye la Policía, justo a la entrada de su domicilio y a corta distancia con una escopeta. Alberto llegó a su casa hacia las 6,00 horas de la mañana en su vehículo que aparcó justo a la altura de su casa. Los agentes comprobaron que el motor estaba aún caliente.

 

ESTUDIO DE LAS PRUEBAS ENCONTRADAS

Cuando los agentes se hicieron cargo de la investigación, reconstruyeron las horas anteriores de la muerte de Alberto, algo que fue “clave para desvelar sus movimientos antes de su fallecimiento”. Analizada y cotejada la información de la que disponían, los investigadores averiguaron que la víctima se marchó de su domicilio sobre las 21,00 horas del día 24 llegando hacia el aparcamiento de un centro comercial, presuntamente recogió a una mujer hasta volver al lugar de recogida de la misma hacia las 02,30 horas del día 25, donde la dejó para, después, desplazarse hacia otro punto de Jaén donde se encontró con una joven con la que supuestamente estuvo hasta las 6,00 horas de la mañana del mismo día.

Alberto llegó a su domicilio pasadas las 6,00 horas, y allí supuestamente le esperaban ocultos sus presuntos ejecutores. Así, el supuesto autor se apeó de su vehículo disparando una escopeta, cuyo proyectil alcanzó de lleno el rostro de la víctima.

Momentos antes, supuestamente dos de los detenidos se habían desplazado hacia el lugar de los hechos en un Opel Corsa de color blanco esperando a la víctima, uno estaba al volante y el presunto autor ejecutó la acción, disparando a la víctima provocando su muerte.

 

“CRIMEN PASIONAL”

Los investigadores, una vez analizados los indicios así como las pruebas encontradas en el lugar de los hechos encontraron el vehículo que los presuntos autores habían utilizado preocupándose “limpiar” todo indicio de sospecha, identificando a la mujer con la que supuestamente estuvo Alberto al inicio de la noche, averiguando que su pareja era “un conocidísimo delincuente habitual”, el cual, junto a su cuñado, buscaron por la ciudad a la víctima hasta parapetarse en las inmediaciones de su domicilio, confirmando que el presunto autor material del disparo fue la pareja de la mujer con la que Alberto estuvo hasta pasadas las 2,00 horas de la madrugada.

Una vez sucedidos los hechos, el presunto autor material del disparo se dirigió a la vivienda de uno de los arrestados pidiéndole que le dejara su tarjeta sanitaria, ya que se había lesionado en un dedo y requería asistencia médica a lo que éste se negó.

Posteriormente, al enterarse de la muerte de Alberto, se dirigió al domicilio del presunto autor, observando cómo estaban haciendo el equipaje, solicitándole de nuevo la tarjeta sanitaria, ya que, según le dijo, tenía que abandonar rápidamente Jaén y ser asistido por un médico ya que horas antes, había disparado a Alberto matándolo, abandonando la ciudad sobre las 9,00 horas dándole cobertura un íntimo amigo que posteriormente fue arrestado. Los investigadores tenían “indicios suficientes” con los que pudieron identificar a los tres presuntos implicados en los hechos el mismo día de la muerte de Alberto.

Los agentes habían identificado a la mujer que había estado con la víctima la primera parte de la noche, averiguando que su marido era “un conocidísimo” delincuente habitual que había estado durante toda la noche junto a su cuñado buscándola, confirmando que el presunto autor del disparo era el marido de la mujer en cuestión con la colaboración de su cuñado. Por otra parte, los investigadores averiguaron que, desde tres meses atrás, el presunto autor mantenía una relación sentimental con una joven que al parecer se encontraba en Málaga junto a él. Con todos los datos investigados, los agentes siguieron la pista del presunto autor conduciéndoles hasta la localidad malagueña de Fuengirola, donde un conocido le dio alojamiento en su vivienda hasta la llegada de la joven con quien mantenía una relación sentimental.

Posteriormente, junto a otro amigo de origen colombiano, se desplazaron hasta un hotel alojando a la pareja con identidad falsa, facilitándoles un terminal telefónico nuevo, con el fin de preparar la huida hasta la ciudad de Valencia. Con todos los datos analizados y dado que dos de los arrestados estaban controlados en la capital jiennense, lo urgente era localizar y detener al presunto autor del disparo, según explica la Policía.

Por ello, varios agentes de la UDEV con el apoyo de funcionarios del Grupo de Atracos de Málaga, se desplazaron hacia Fuengirola donde localizaron al presunto autor, procediendo a su detención sobre las 18,00 horas del día 29.