La aboga Cristina Almeida fue la encargada de presentar ayer, como ellas misma reconoció “su amiga”, la periodista Paloma Gómez Borrero. Su presentación comenzó con una pregunta a ella misma “¿Qué hace una chica como yo con una chica como esta?” que arrancó los aplausos de los asistentes mientras elogiaba y contaba algunas anécdotas vividas con Paloma Gómez.

“Tres Papas y una mujer” fue el título elegido para este coloquio que esta englobado dentro de las conferencias  “Jaén Nuevo Milenio”, que organizó Diario Jaén.

Paloma Gómez  fue la primera mujer corresponsal en el Vaticano, como ella misma explicó que ha cubierto cuatro cónclaves en la Santa Sede y ha realizado alrededor de 130 viajes acompañando a dos Papas. Gracias a su prodigiosa memoria, la periodista de forma amena y con la gracia que la caracteriza, fue relatando sus vivencias comenzando por sus inicios cuando llegó a Roma, siendo el final de Pablo VI. Su primer conclave fue para ella impresionante, la elección de Juan Pablo I, un Papa que apenas duró en el cargo 33 días y que su muerte generó gran duda, a lo que la periodista explicó en la ronda de preguntas que este Papa tenía serios problemas de salud que provocaron su repentino fallecimiento, en concreto por una trombosis.

Después llegó el momento de otro pontífice, que era polaco, joven, deportista y según Paloma “Rompió moldes”. De Karol Wojytila también dijo que fue muy viajero, al que tuvo el privilegio de acompañar en ciento cuatro viajes. Al hilo de esto recordó una anécdota en la que comentó que “gracias al autostop tuvimos a este Papa”. Antes de que se celebrara el cónclave, el entonces cardenal se marchó a rezar a un santuario cercano a Roma. A su regreso a la ciudad, y a escasas horas de que sus compañeros se encerraran en las dependencias vaticanas, se le estropeó el coche: “hizo autostop. Detuvo a un hombre y le contó lo sucedido y que debía volver a la ciudad antes de las 3 de la tarde”. Llegó a tiempo para el cónclave pero muchas veces, se ha preguntado qué hubiera sucedido si nadie le hubiera prestada ayuda.

Al hablar de Juan Pablo II, la cara de la periodista se iluminaba mostrando el tremendo afecto que le profesaba. De este Papa viajero y trabajador siempre recordará como en sus últimos días, ya casi sin fuerzas el pontífice seguía cumpliendo con sus deberes y diciéndoles a quienes le aconsejaban que descansase que “la enfermedad y la vejez no son una humillación” una frase que a Gómez Borrero se le quedó marcada. Recordando estos días, la periodista comentó como Juan Pablo II pidió a su mano derecha el cardenal Ratzinger portara la Cruz en el viacrucis de viernes santo, como profetizando lo que iba a suceder.
De este último, ya como Benedicto XVI, expresó que es un hombre con unos grandes valores, mucha coherencia y humildad. Sobre la renuncia del pontífice Paloma Gómez explicó que ya no se sentía con fuerzas para “limpiar lo que había que limpiar”. Acto que la periodista destacó como de gran valentía.

Al actual Papa también dedicó unas palabras, se refirió a él como la revolución de la ternura, una persona muy calidad, la brisa de aire fresco que necesita la iglesia. “Parece más párroco que Papa” dijo Gómez Borrero.

Cerró la conferencia dando su opinión sobre a donde debe caminar la iglesia.