Durante dos días, han copado todos los focos, despertando preocupación en aquellos que inevitablemente veían en su historia paralelismos con otra, la de los hijos de José Bretón, que no acabó bien; en Jaén, sin embargo, se sabía que los tres hermanos desaparecidos en La Carolina aparecerían sanos y salvos.

Eso, al menos, es lo que hacían pensar las circunstancias que rodeaban a dicha desaparición, que tuvo lugar el pasado martes en un parque de la citada localidad jiennense. Manuel M.M., un vecino de la capital de 47 años, recogió a Yeray (3 años), Antonio (5) y Manuel (7) del centro de menores San Juan de la Cruz, donde estaban desde el pasado diciembre, cuando la Junta de Andalucía le retiró la tutela a los progenitores.

Desde allí se los llevó al citado parque. Mientras jugaban, se fue a comprar unas chucherías y cuando volvió, no estaban. Eso fue lo que le contó a la Guardia Civil sobre las seis y media de la tarde. Unas horas después, era detenido. Su relato no convencía a la Benemérita, sobre todo teniendo en cuenta los precedentes. Y es que el padre había estado durante días y hasta la misma mañana del martes apostado a las puertas de la Delegación de Asuntos Sociales reclamando, megáfono en mano, que le devolvieran a sus hijos.

Los niños iban a ser dados en acogida, una circunstancia que llevó a la familia a actuar. Aprovechando un despiste del psicólogo que acompañaba al padre durante la visita, alguien del entorno de la familia se llevó del parque a los críos, que aparecieron finalmente en Madrid, sin que de momento se sepa cómo llegaron hasta allí. Estaban en la vivienda de una hermana de la madre, un piso del distrito de Villaverde, al sur de la capital.

Fue la misma tía quien llamó a la Policía Local desde la casa de un vecino el viernes después de comer. Sabía que la vigilaban y, según explicó el general de la IV Zona de la Guardia Civil, Laurentino Ceña, en una rueda de prensa convocada de urgencia tras dar con los niños, la mujer afirmó no quería “comerse sola el marrón”. Así que dio la voz de alarma. Ella y su hermana fueron detenidas.

De esta forma, son tres los detenidos por ahora dentro de la llamada operación Parque Tres, que continúa abierta. El padre de los pequeños pasó el viernes por la mañana a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de La Carolina, que decretó prisión comunicada y sin fianza para el hombre, que cuenta con antecedentes penales.

Según Ceña, la de los críos es una familia “complicada” y con varios antecedentes policiales. Hasta hace poco, la pareja (que conviven pese a estar formalmente separados) vivía en el barrio de Antonio Díaz, el más deprimido de la capital jiennense. Vecinos de la zona aseguran que Manuel es un tipo problemático; otros no lo conocen o prefieren no hablar.

Los menores (que tienen un hermano de 10 años también custodiado por la Junta andaluza) quedaron el viernes bajo la tutela de la Comunidad de Madrid; la Junta de Andalucía informó de que realizaría los trámites oportunos para que volvieran “al centro que les corresponda”, que no necesariamente tiene que ser el de La Carolina, cuya directora es desde no hace mucho la exalcaldesa socialista de Jaén Carmen Peñalver. Ella y él psicólogo declararon ante el juez como testigos, mientras la Administración andaluza realiza una investigación reservada en torno al caso.

Asimismo, la Oficina del Defensor del Menor y el Pueblo andaluz ha abierto un expediente de queja de oficio para “para supervisar la actuación del Ente Público Protector de Menores”, y especialmente “el modo y circunstancias en las que se llevó a efecto la visita programada con el progenitor” teniendo en cuenta “la actitud de rechazo a la medida de acogimiento puesta de manifiesto por el padre”.