Existen por lo menos desde principios del siglo XVII, sus jardines fueron diseñados por el mismo que proyectó la Rosaleda del Retiro de Madrid y el conjunto patrimonial está declarado Bien de Interés Cultural (BIC) de Andalucía. Aun así, las termas de Jabalcuz se caen a pedazos. Su presente era ruinoso y su futuro incierto. Hasta ahora, ya que la Junta de Andalucía ha decidido coger el toro por los cuernos y solicitar licencia de obras para acometer su rehabilitación.

Esta semana, el delegado territorial de Agricultura y Medio Ambiente, Sebastián Quirós, ha presentado dicha solicitud en la Gerencia de Urbanismo de la capital, en cuyo término municipal se encuentra el balneario. El proyecto, que tiene un presupuesto de 740.000 euros, incluye la consolidación de las termas, así como su rehabilitación. También se adecuará el entorno, recuperando el sendero que va hasta el manantial y se construirá un parking.

El conjunto de Jabalcuz ha sido uno de los tantos tiras y aflojas que han protagonizado en los últimos cuatro años el Gobierno autonómico y el municipal. Propiedad de la Junta, esta lo cedió al Consistorio por 50 años a través de un acuerdo que firmó la anterior alcaldesa, la socialista Carmen Peñalver, en 2009. A finales de 2013, el Ayuntamiento, en manos del PP, renunciaba a la cesión. Dos años más tarde, parece que las termas volverán a cobrar vida.