“La feria es del pueblo”, y al pueblo la han llevado. La plaza de Los Rosales de la capital jiennense se convirtió el sábado en escenario de una alternativa fiesta de San Lucas, lejos de las casetas y los cacharritos del recinto ferial, donde apura sus últimas horas la última feria de la temporada en Andalucía. Los responsables, los miembros del Centro Social Autogestionado (CSA) ‘Jaén en pie’, que se han quedado sin caseta, pero no querían quedarse sin feria.

Y es que, cada año, voluntarios de este colectivo trabajan en la caseta de Izquierda Unida, consiguiendo para su causa parte de los beneficios a cambio de su trabajo. La coalición, sin embargo, no ha pasado en los últimos meses por sus mejores momentos en la ciudad, donde las municipales dinamitaron la ejecutiva y dejaron numerosas grietas en la agrupación. En mitad de esa crisis interna, la caseta se perdió.

“Por no perder espíritu, decidimos montar esta alternativa”, comentaba Francisco Moreno, miembro del CSA, que busca con esta fiesta reunir fondos para apoyar sus actividades, lúdicas, culturales y de otro tipo. También quieren visibilizar el barrio, “con sus luchas que son las nuestras, y llenar de contenido político y social estas fiestas”, tal y como decían en la convocatoria de esta otra feria, que arrancaba a las 12 del mediodía, con un sol radiante.

Eran apenas unos pocos quienes a esa hora escuchaban a los primeros grupos que animaban la velada con música, mientras los chiquillos jugaban con una payasa. Josemi Herrero, Johnny D, Kowen, Hermanos Bastardos y los Kriptolites formaban parte de un programa que incluía un recital poético, DJ’s, un espacio para recoger ropa y alimentos (“nos importa tu necesidad, rezaba un cartel”) y una barra con precios populares. “Yo he venido precisamente por los buenos precios y por los conciertos”, contaba uno de los asistentes a la fiesta, que han alcanzado el centenar, a pesar de que la lluvia ha hecho presencia.

“Me está pareciendo genial”, añadía, destacando la faceta solidaria. “Es una gran alternativa al ferial”, apuntaba otro ciudadano, que se había acercado junto a su familia antes de pasar por los Baños Árabes, a escasos metros. “La verdad es que ha venido más gente de la que esperábamos. Se nos ha acabado todo. Hemos tenido que ir a comprar más. Estamos desbordados, así que exitosa”, subrayaba Moreno, mirando al cielo. “Aguantaremos un poco”.