Manuel M.M., el padre de los niños ‘raptados’ la semana pasada en La Carolina insiste en que no tuvo nada que ver en la desaparición de sus hijos, de tres, cinco y siete años. Un hecho por el que han sido detenidas hasta ahora cuatro personas: él, la madre de los menores, una hermana de ésta y un primo de los críos, bajo tutela de la Junta de Andalucía desde diciembre.

“No he hecho nada”, ha recalcado en declaraciones a Diario Guadalquivir frente a la Delegación de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, donde ha vuelto después de pasar varios días en prisión preventiva. Su intención, ha comentado, es preparar carteles y volver a apostarse en la puerta para reclamar que le devuelvan a sus hijos, tal y como estuvo haciendo durante semanas hasta el día de la desaparición.

“Mi primer objetivo es que junten a mis hijos, para que no sigan sufriendo ni llorando más”, ha afirmado, explicando que también quiere que les dejen verlos (ahora mismo lo prohíbe un juez) y que le den la custodia a él o a su familia extensa, es decir, a la abuela de los niños o a alguno de los doce tíos paternos. Una petición que realizó “hace dos meses” el letrado de Manuel y hace unos días su hermano Javier.

“Mis hijos estaban atendidos. Ellos dicen que no iban al colegio, pero estaban escolarizados, de hecho de los llevaron del colegio y de la guardería, que ellos mismos se contradicen”, ha asegurado, descartando que sus antecedentes penales tengan relación con la situación actual. “No creo que tenga nada que ver mis antecedentes de hace 30 años con mi vida ahora”.

“Seguiré luchando por sus hijos hasta que Dios me dé fuerzas y hasta que se arregle esto, por supuesto”, ha destacado, afirmado no tener relación con la madre, de quien está separado “desde hace dos años”. Este diario, sin embargo, ha podido saber que la pareja convivía, en los últimos tiempos en condiciones de insalubridad en un piso ocupado del centro de Jaén.