Cinco familias del poblado de Vadillo Castril, en Cazorla (Jaén), han formalizado este jueves la firma de las escrituras para convertirse en propietarias de las viviendas donde actualmente residen, iniciando así la Consejería de Fomento y Vivienda el traspaso de estos inmuebles a sus actuales inquilinos. Familias de Vadillo Castril formalizan las escrituras para convertirse en propietarias de sus viviendas
Esta iniciativa es posible gracias al acuerdo del consejo de administración de la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA) para regularizar las edificaciones que conforman este asentamiento, según ha recordado el delegado territorial de Fomento y Vivienda, Rafael Valdivielso, que ha asistido al acto junto al alcalde cazorleño, Antonio José Rodríguez. “Estas son las primeras familias que han firmado sus escrituras y el próximo mes quedará completado el proceso de adquisición de los inmuebles, por el resto de las que cuentan con la concesión administrativa para acceder en propiedad a los mismos. En total, son 18 núcleos familiares”, ha destacado. Para acceder a estas viviendas en propiedad, los vecinos se pueden beneficiar de préstamos con condiciones favorables para acceder a la propiedad, “merced al acuerdo que suscrito con Unicaja”.
El precio de las viviendas comprende desde los 20.000 euros (las de 90 metros cuadrados) a los 32.000 (las de 140 metros cuadrados), según la tasación realizada por una entidad independiente. Junto a este proceso de enajenación de las casas, se contempla la ejecución de las obras de reurbanización necesarias en el poblado, las cuales se desarrollarán por fases en función de la viabilidad económica que vaya generando la venta de las viviendas. El poblado de Vadillo Castril es un núcleo menor localizado en el monte público Navahondona, en el término municipal de Cazorla, conformado en torno a un aserradero en el que se preparaba madera destinada a las traviesas de las vías férreas. Esa actividad generó la presencia en la zona de un grupo de población para el que se construyeron 31 viviendas y varios edificios destinados a equipamiento y a complementar la actividad maderera. Una vez que el aserradero dejó de funcionar por falta de demanda, en diciembre de 2011 el Ayuntamiento cazorleño y la Consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta firmaron un convenio urbanístico para la gestión del poblado.
ENCOMIENDA
Poco después, se encomendó a la Agencia de Vivienda y Rehabilitación el desarrollo de ese convenio, en el que se enmarca el acuerdo adoptado por el consejo de administración de AVRA. Esta encomienda contempla la regularización de todas las edificaciones del poblado (que ocupan unos 46.000 metros cuadrados en total), excepto el antiguo aserradero, destinado a sede del Centro de Interpretación de la Cultura de la Madera.
Según el convenio, Vadillo Castril cuenta con 31 viviendas de entre 60 y 105 metros cuadrados, en parcelas de 90 a 150 metros cuadrados. De esas viviendas, 27 están habitadas por antiguos trabajadores de la maderera y guardas forestales, mientras que las 4 restantes permanecen desocupadas. Además, el poblado tiene cuatro parcelas residenciales sin edificar, que suman 675 metros cuadrados, y cinco parcelas de suelo terciario, de las que una está libre y el resto ocupadas por dos almacenes, un bar y un local comercial. Existe también un suelo dotacional, con nueve edificios en los que está ubicado el Centro de Capacitación y Experimentación Forestal. El complejo lo completan 6.200 metros cuadrados de zonas verdes y 15.800 de viales.
DELIMITACIÓN

A partir de la encomienda de gestión del convenio, AVRA delimitó las parcelas, zonas verdes, viales y edificios, e inició el proceso administrativo de regularización de las viviendas, a cuyos inquilinos se ha ofrecido la posibilidad de adquirirlas en propiedad, y la venta en oferta pública de los restantes bienes inmuebles que conforman el poblado. Los ingresos que genere esta operación se destinarán a las actuaciones de reurbanización y mejora de dotaciones que precisa el poblado. El proyecto de reurbanización estima los costes de las obras en 870.000 euros. Los trabajos se irán ejecutando por fases, en función de disponibilidad presupuestaria a partir de los ingresos que genere la venta de las viviendas y suelos a enajenar.