El Hospital “Alto Guadalquivir” estudia a 67 familias para determinar si algún miembro padece cáncer de colon

Ángeles Jiménez destaca que el cribado para este tipo de cáncer comenzará a pilotarse el próximo mes de octubre en la provincia

El Hospital “Alto Guadalquivir” de Andújar ha celebrado hoy su VII Jornada de Prevención de Cáncer Colorrectal, dirigida a pacientes diagnosticados de esta patología y a sus familiares de primer grado, preferentemente de entre los 40 y los 75 años, con el objeto de concienciarles sobre la importancia del cribado familiar.

“En el último año y medio, el centro hospitalario ha estudiado a 67 familias para determinar si algún miembro padece cáncer de colon o lesiones precancerosas, proponiéndose la realización de la prueba diagnóstica que descarta el daño -la colonoscopia- a 266 familiares de primer grado”, ha destacado Ángeles Jiménez, que ha inaugurado el encuentro esta mañana.

La delegada ha señalado que “existe el compromiso por parte de la Junta de Andalucía para extender progresivamente a toda la comunidad el programa de cribado de cáncer colorrectal, que comenzará a pilotarse en el mes de octubre en la provincia de Jaén”. El test es una prueba sencilla, fiable e indolora, y sólo en el caso de que resulte positiva, se completa el estudio con la realización de una colonoscopia.

Jiménez ha destacado que esta prueba es muy importante, “ya que el cáncer de colon tarda una media de 10 años en aparecer, por lo que detectarlo en estadios precoces o detectar las lesiones previas a la aparición del tumor derivará en una disminución de la tasa de mortalidad y de la incidencia”. En este sentido, ha destacado que la tasa de supervivencia continúa aumentando, gracias a la prevención, detección precoz y avances en el tratamiento.

Prevención y tratamiento

El cáncer de colon es uno de los tumores malignos más frecuentes en Europa. Si se considera conjuntamente a hombres y mujeres afectados por esta patología, es el más frecuente. La incidencia estimada para 2015 en España es de 30.230 nuevos casos. En Andalucía, con una incidencia estimada de 5.700 casos, ocupa el tercer lugar en hombres, después del cáncer de pulmón y próstata, y el segundo en mujeres, después del cáncer de mama.

El cáncer de colon se caracteriza por no causar ninguna molestia hasta que se encuentra muy avanzado, por lo que es fundamental hacer un diagnóstico precoz y detectarlo antes de que empiece a dar síntomas, para que su tratamiento sea más fácil y aumenten las posibilidades de curación.

Junto a los programas de cribado, los expertos recuerdan que llevando una vida saludable se podrían evitar más del 50% de los tumores de colon y recto. Es por ello que se incide en mantener una dieta equilibrada, rica en fibra, frutas y verduras; reducir el consumo de grasas y carnes rojas; realizar ejercicio físico de manera regular; mantener un peso adecuado; y evitar el consumo de alcohol o tabaco.

Los estudios realizados hasta la fecha han demostrado que, efectivamente, el cribado reduce en un tercio la mortalidad de este tumor, en torno a un 33% aproximadamente. Dicha reducción viene determinada por dos motivos, principalmente. Por un lado, porque si se detectan lesiones benignas precancerosas pueden extirparse antes de que lleguen a convertirse en un cáncer; y por otro, porque de tratarse de un cáncer la detección en estadios precoces eleva la curación y la supervivencia hasta el 90%. Ello conlleva, a su vez, otras cuestiones muy importantes, como son la mejora de la calidad de vida, con la aplicación de tratamientos menos agresivos, y la reducción del impacto socioeconómico de la enfermedad.

Los beneficios en calidad de vida y años de vida ganados de otros programas de cribado implantados en Andalucía, como el de cáncer de mama y cáncer de cérvix, avalan esta apuesta de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales por garantizar no sólo que la población cuente con la información necesaria sobre el cáncer, sino también por asegurar que se cuente con un diagnóstico rápido y fiable, con programas que reduzcan la incidencia de los tumores malignos y su mortalidad y con todos los recursos humanos y tecnológicos necesarios para una asistencia de calidad y ajustada a la evidencia científica.

Programa en Andújar

El Hospital “Alto Guadalquivir” puso en marcha en marzo de 2007 un programa de prevención secundaria dirigido a familiares de primer grado de pacientes con cáncer colorrectal. Está organizado por el equipo de la Consulta de Cribado Familiar de Cáncer Colorrectal, compuesta por un facultativo especialista en Aparato Digestivo y una enfermera.

Lo primero que se realiza es una entrevista con el paciente que ha sufrido un cáncer de colon para registrar acontecimientos especialmente significativos como son los casos de cáncer que se han dado en la familia y a qué se edad se han producido. A partir de ahí, se estima el riesgo familiar e individual de cada miembro de la familia y, sobre esa base, se elaboran las recomendaciones de cribado, tales como quién en la familia debería hacerse una colonoscopia, a qué edad debe comenzar y con qué periodicidad. Dichas recomendaciones se entregan por escrito a cada miembro de la familia, junto con un teléfono de contacto caso de que acepten hacerse la colonoscopia o bien si desean alguna información adicional.

En presencia de antecedentes familiares, la edad en la que se incorpora al cribado a un posible candidato a padecer esta patología son los 40 años. En todos los casos se realiza una colonoscopia, examen diagnóstico en el que el médico explora el interior de todo el colon mediante un tubo flexible que se introduce por el ano y que lleva una pequeña cámara en su extremo. En el caso de encontrarse un pólipo, éste puede extirparse al mismo tiempo.

Los datos globales indican que en estos ocho años de funcionamiento se han estudiado 372 familias, proponiéndose cribado a 1.289 familiares de primer grado. De ellos, aceptaron realizarse la prueba 655 (un 50,8%). Se han encontrando lesiones de riesgo (adenomas avanzados) en 121 personas o incluso cáncer invasor precoz en otras 6 de ellas. En la mayoría los casos, la extirpación durante la colonoscopia fue curativa.