La magistrada-presidenta ha señalado que este martes redactará el cuestionario que conforma el objeto el veredicto y sobre el que deberá pronunciarse el jurado para determinar la culpabilidad o inocencia del acusado teniendo en cuenta lo que han podido escuchar durante el acto del juicio que este martes se ha dado por finalizado.
La presidenta ha citado al jurado a las 10,00 horas de este miñercoles para que, una vez que las partes hayan dado su visto bueno al cuestionario, puedan comenzar con las deliberaciones. Tanto el Ministerio Público como la acusación particular han elevado a definitivas sus conclusiones en las que mantienen sus acusaciones por asesinato contra Pedro Juan C. C., de 44 años, al que le piden 18 y 20 años de prisión respectivamente.
Quien sí ha modificado ha sido la defensa que ha sustituido su petición de libre absolución por un delito de lesiones en concurso con un delito homicidio imprudente consumado por los que reclama dos años de prisión y, alternativamente, un delito de homicidio con los atenuantes de drogadicción y ofuscación que se saldaría, según la defensa, con dos años, seis meses y un día de cárcel. La defensa ha echado mano de la Constitución para argumentar ante el jurado que “las graves contradicciones” detectadas durante el juicio abren “numerosas dudas” que impiden la declaración de culpabilidad para su patrocinado. Para la defensa, tanto la acusación particular como el Ministerio Público, “quieren una condena ejemplarizante” ya que la calificación de asesinato es la más grave con la que han podido calificar los hechos.
Tanto la Fiscalía como la acusación particular, han mantenido para el acusado el delito de asesinato por entender que concurrió la alevosía ya que la víctima no tuvo oportunidad de defenderse ya que el ataque fue “sorpresivo”. Para ello se apoyan en el testimonio de hasta cinco testigos presenciales que declararon haber visto como el acusado apuñalaba a la víctima, así como guardias civiles que han apuntado que el acusado reconoció en su momento haber sido el autor, aunque en el juicio Pedro Juan C. C. haya defendido su inocencia y negado la autoría. “Yo no lo he apuñalado y no se quién lo habrá apuñalado”, dijo Pedro Juan C. C. en su declaración ante el jurado.
El acusado ha sostenido que la noche en la que ocurrieron los hechos fue el fallecido acompañado por otras dos personas las que empezaron a hostigarle cuando él se encontraba “tranquilamente” jugando a las tragaperras en un bar de Ibros. Ha añadido que estas tres personas le quitaron el móvil y parte del dinero, que llevaba encima y que ha cifrado en el juicio en unos 2.800 euros. Este fue el detonante de la pelea que acabaría costándole la vida a un vecino de Ibros.

La víctima solo presentaba un pequeño orificio que algunos han descrito como “la picadura de un mosquito” sin que en un primer momento se percataran de la gravedad que tenía y que acabaría costándole la vida mientras era intervenido en el hospital San Juan de la Cruz de Úbeda. Sin embargo, el arma nunca fue localizada y la autopsia solo apuntó a un objeto punzante de unos diez centímetros que podría haber sido compatible hasta con un bolígrafo o con un destornillador. Dicha arma le causó lesiones consistentes en herida incisa en región torácica izquierda que provocó una herida en la aurícula izquierda del corazón. También ha declarado este martes el agente de la Guardia Civil al que el acusado reconoció que el arma homicida que había utilizado era una navaja multiusos que acabó perdiendo cuando salió huyendo del escenario del crimen.