Por fin de remates en la construcción de la ermita que edificado en honor a San Isidro, el patrón de los agricultores, en Villacarrillo. Estos días se están dando los últimos retoques al templo que desde 2011, ha sido un “no parar”, como afirman los miembros de la junta gestora del Grupo Parroquial San Isidro Labrador, impulsores del proyecto. Ha sido el resultado del trabajo y esfuerzo de muchos. Ayuntamiento con cesión de los terrenos o mano de obra, empresas y familias donando dinero, elementos como la campana, lámparas, pintura o materiales de construcción y por supuesto las miles de horas y jornales que han dedicado voluntariamente numerosos agricultores de Villacarrillo. En mitad de un olivar y lo que ha quedado como área recreativa compuesta por mirador al valle del Guadalquivir y Parque Natural, kiosco, fuentes, mesas y bancos, una gran explanada presidida por la ermita. Se trabaja en la fecha de bendición, donde se espera que esté presente el obispo de Jaén, Ramón del Hoyo.