Tan solo 30 universitarios, de las 100 solicitudes presentadas, han podido participar en la VI campaña de excavación de la ermita de Santa Potenciana, en Villanueva de la Reina, dirigida por Juan Nicás y Antonia González, que se desarrolla hasta el próximo día 14 de agosto.

Los alumnos proceden de las universidades de Madrid, Sevilla, Santiago de Compostela, Murcia y Granada, que bajo la supervisión de los directores de la excavación y de un amplio grupo de técnicos, aprenden todo lo relacionado con este proyecto, al que se le han sumado nuevas disciplinas como la arqueozoología, la archivística y la arqueobotánica.

“El Ayuntamiento de Villanueva de la Reina y la concejalía de Cultura, Turismo y Patrimonio, promotor del proyecto,  mantiene su firme apuesta por la recuperación de su patrimonio, financiando con fondos propios este proyecto y poniendo a disposición los medios e infraestructuras  necesarios”, señala José María Chica Luque, edil responsable de esa concejalía.

Además, este año se ha creado un laboratorio para trabajar con todos los materiales recuperados, poder conservarlos, estudiarlos y ponerlos en valor.  Allí los jóvenes estudiantes tienen la oportunidad de trabajar los materiales, conocer las técnicas de conservación in situ, y como clasificar y documentar estos restos arqueológicos, que mas adelante servirán para las futuras investigaciones sobre el yacimiento.

Por su parte, Juan Nicás, codirector de la excavación, agradece el apoyo municipal, el interés de los alumnos y la ayuda de los técnicos Antonio Cobo, Antonio Kayser, Laura López, Juan Miguel Cazalilla, Nuria Follana, Julia Chica, José María Chica  y Fernando Ruiz.

Desde el año 2012, se han intercalado diferentes campañas de excavación en el yacimiento Ermita de Santa Potenciana, situado en una terraza del Guadalquivir.  Datado entre el siglo I a.C . hasta el siglo XVIII, se ha constatado  una ocupación constante durante  estos siglos, dejando en sus más de dos hectáreas de yacimiento dos zonas claramente identificadas, la Romana, que coincide según las últimas investigaciones con una gran Mansio (una especie de posada romana), con multitud de cerámicas finas, terra sigillatae, dolías y otras cerámicas de importación, y la medieval fechada perfectamente por sus restos cerámicos, donde posiblemente esté ubicada la Ermita de los Santos.