El festival flamenco de Villanueva de la Reina, organizado por la peña “El olivo del cante” ha demostrado que con poco presupuesto pero con mucha imaginación pueden conseguirse espectaculares resultados, que se vivieron en el recinto ferial con un completo y complejo cartel de artistas que derrocharon energía en el escenario.

Un festival dedicado a cien años de Valderrama que contó con la asistencia de una representación de las peñas flamencas de Andújar, Mengíbar, Lopera, Porcuna, Torredelcampo, Cañete de las Torres y Arroyo del Ojanco, además de la Federación de Peñas Provincial. Todos destacaron la labor desarrollado por la peña “El olivo del cante”, no solo en la organización de este festival sino en el trabajo llevado a cabo a lo largo del año. Este mismo pensamiento fue expresado por los artistas que actuaron en Villanueva de la Reina.

El sevillano Manuel González, “Rubito Hijo”, bien entrada la madrugada, ofreció una magistral actuación que entusiasmó a los aficionados que habían permanecido en sus asientos, en una noche que acompañó con una alta temperatura en el escenario, por la fuerza de los protagonistas del festival y muy agradable para los asistentes, gracias a la brisa del cercano río Guadalquivir.

La cantaora Aroa Cala señaló a Ideal que estaba muy contenta por visitar Villanueva de la Reina y su festival, que ya cuenta con suficiente solera para tener en cuenta. Deleitó al público con alegrías, seguiriyas, bulerías, peteneras y fandangos.

La joven villanovera Mari Ángeles Martínez, con una gran trayectoria en los últimos años, que le ha llevado a subirse a importantes escenarios, antes de comenzar su actuación afirmó que se encontraba muy nerviosa por la gran responsabilidad que supone dirigirse a sus paisanos. No obstante, gracias a su profesionalidad cuando salió por su boca la granaina y media ya se echó al público en el bolsillo. Siguió con soleá, alegrías, fandangos y bulerías. El próximo sábado actuará en el festival de Pegalajar junto a José de la Tomasa y en el mes de septiembre viaje a París en una nueva experiencia flamenca.

El presidente de la peña flamenca “El olivo del cante”, Santiago Vilchez, ha manifestado que cada año supone un mayor esfuerzo organizar un festival de este tipo que sin la ayuda de todo el grupo directivo y del propio Ayuntamiento, no sería posible.

La intención de “El olivo del cante” es ofrecer este festival de escaparate para los artistas de la zona, por eso se invitó a Sebastián Vilches, de Andújar, para que actuara y bien que lo hizo con una soleá por bulerías que agradó a los aficionados.

Por alegrías bailó María Sierra Torres, de Mengíbar, que agradece la oportunidad que le han ofrecido para mostrar sus cualidades. Esta joven estudiante de danza superior, en Málaga, pretende terminar sus estudios y alternarlo con sus actuaciones.

Este año el festival, que llevaba a su vigésima octava edición, presentó la novedad de la actuación de Jerónimo Toril en la modalidad de guitarra concierto.

Los guitarristas que acompañaron a los cantaores fueron Manuel Silveria, Eduardo Rebollar y Mario Moraga.