Los vecinos de Cazalilla quieren celebrar sus fiestas patronales, en honor a San Blas, con total tranquilidad tras las incidencias aparecidas los últimos años por las denuncias presentadas por la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales por el  tradicional lanzamiento de la pava desde el campanario de la iglesia.

El pasado año no se pudo llevar a cabo dicho lanzamiento porque se cambió la cerradura de la puerta de acceso a la torre de la parroquia. Asimismo, el consistorio se ha desligado de esta iniciativa, que no viene recogida en el programa de fiestas.

Los cazalilleros para la ocasión engalanan sus balcones y se ponen sus mejores galas para asistir a la procesión de San Blas, el próximo viernes, día 3 de febrero. Muchos de los foráneos aprovechan para comprar las milagrosas rosquillas para prevenir los dolores de garganta.

El Ayuntamiento de Cazalilla prepara un amplio programa de actividades dirigidas a todos los sectores de la población, como el concurso de dibujo orientado hacia las personas mayores, en colaboración con el centro Gudalinfo de la localidad, así como una gran variedad de juegos destinados a los más pequeños, sin olvidar el tradicional baile.

Estos días muchas personas de las localidades cercanas de Villanueva de la Reina, Mengíbar y Espelúy visitan el municipio de Cazalilla para disfrutar de esta festividad.