La organización agraria ASAJA-Jaén ha presentado este martes una propuesta para recuperar la figura del silvicultor en el monte y evitar de este modo que los terrenos forestales sigan ardiendo, al mismo tiempo que se cree una fuente de empleo en el medio forestal. El proyecto lo va a presentar a administraciones y entidades económicas y sociales con el fin de que  lo enriquezcan y, entre todos, pueda salir adelante.

“Si seguimos con estas políticas nefastas de conservación, en 50 años no nos quedará nada”, ha apuntado el gerente de la asociación, Luis Carlos Valero, incidiendo en que “cuidar el monte a través de personas que se aprovechen de él es lo que se ha hecho siempre”. La idea es que se siga haciendo, en este caso a través de alquileres de parcelas de monte público por un tiempo máximo de 25 años.

La propuesta se ha comenzado a enviar a los partidos políticos, agentes sociales y económicos de la provincia (ayuntamientos, CES, Universidad, administraciones, Federación de Municipios y Provincias), asociaciones ecologistas, forestales…). “Serían una especie de jardineros del bosque, silvicultores que harían lo que se hacía 100 años atrás pero en las condiciones de bienestar actual”, ha añadido, recordando que “antes el monte ardía menos y, cuando ardía, se apagaba sin los medios con los que contamos ahora”. “¿Por qué? Porque había gente que lo cuidaba”, ha apuntado.

La organización ha elaborado también un cálculo del coste de la extinción del incendio de Quesada. “Siempre calculando a la baja, a la espera de datos oficiales, y teniendo en cuenta lo que vale la hora de medio aéreo o de medios terrestres, se ha debido invertir más de 120.000 euros a la hora en la extinción del incendio de Quesada. Teniendo en cuenta que se ha trabajado durante más de una semana, el coste es elevadísimo”, ha explicado Pablo Castillo, técnico de ASAJA, ingeniero forestal y especialista en extinción de incendios.

Castillo ha dejado claro que Andalucía y el resto de España cuentan con unos excelentes profesionales de la extinción de incendios y que el trabajo que se ha hecho ha sido impecable. “Sin embargo, si se invirtiera más en la prevención y conservación del monte, no habría que hacer tal despliegue para apagar fuegos que se pueden evitar o, al menos, controlar con mayor facilidad”,  ha señalado, asegurando que “lo que ha pasado en Quesada y Huesa es simplemente obra de la mala gestión del monte”.