La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha absuelto del delito de estafa en grado de tentativa a J.M.M.M. y S.M.M., los dos prestamistas que se enfrentaban a un año de prisión y al pago de una multa de 1.800 euros acusados de intentar estafar a una pareja de ancianos que suscribieron letras de cambio y reconocimientos de deuda por valor de 103.000 euros.
Absueltos los dos prestamistas acusados de estafar a una pareja de ancianos Ampliar foto Sin embargo, el hijo de los ancianos sostuvo durante el juicio que de la cantidad total solo recibieron 30.000 euros. No obstante, el tribunal considera en los hechos probados de la sentencia a la que ha accedido Europa Press que “no ha quedado acreditado que la cantidad a la que hace referencia ese reconocimiento de deuda no fuese efectivamente entregada a los querellantes”. Es por ello por lo que la Sección Tercera de la Audiencia opta por la absolución con todos los pronunciamientos favorables para los dos procesados que en el año 2009 se dedicaban a prestar dinero de forma particular sin tener abierto establecimiento alguno.
Fue el hijo de los ancianos el que se puso en contacto con ellos para conseguir un préstamo de unos 150.000 euros con el que conseguir abrir un bar en Arquillos (Jaén). Sin embargo, como no tenía garantías para el préstamo fueron sus padres los que suscribieron todos los papeles en una notaría de Málaga. De esta forma, en abril de 2009, los ancianos suscribieron un documento notarial de reconocimiento de deuda por la cantidad de 103.000 euros, estableciéndose que dicha cantidad se abonaría mediante cuatro letras de cambio por importe dos de ellas de 48.000 euros y otras dos por importe de 3.500 euros cada una, letras con vencimiento el 7 de octubre de 2009. La cantidad a la que hace referencia ese reconocimiento de deuda, según sostuvo el Ministerio Fiscal, no fue efectivamente entregada a los querellantes, materializándose exclusivamente la entrega en efectivo de 30.000 euros, tal y como declaró el hijo de los ancianos y verdadero destinatario del dinero. Algo que finalmente rechaza el tribunal por no haber quedado acreditado.

El hijo señaló que su padre solo sabe “un poco” leer y escribir y que firmaron todo lo que les pusieron delante porque el compromiso era que los prestamistas solicitarían un crédito hipotecario sobre la vivienda de los ancianos y una vez obtenido volverían a recuperar el dinero prestado. “Hicimos lo que nos dijeron, que firmáramos y que ellos se ocuparían de todo, que ya no nos tendríamos que preocupar porque ellos iban a conseguir el crédito”, ha dicho el hijo de los ancianos en su declaración como testigo. Los prestamistas sostuvieron que el día de la firma en la notaria entregaron a los ancianos todo el dinero y que hasta la fecha no les han devuelto de ni un euro de lo prestado. “Puede que no sea moral lo que hice, pero la intención del hijo era la de no pagar y de hecho no hemos cobrado nada”, dijo S.M.M. en su declaración como acusado. Por su parte, el anciano declaró que no se acuerda de nada de lo que firmó en Málaga y que él se limitó a hacer “un bien para su hijo”, aunque desconocía la cuantía del dinero prestado. Los acusados ante el impago de las cambiales demandaron ante los Juzgados de La Carolina a los ancianos reclamándole el abono de las mismas, intentando así el pago de los 103.000 euros que constaban en el reconocimiento de deuda.