La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha absuelto al joven vecino de Úbeda (Jaén), J.C.B.L., acusado de agresión sexual tras mantener relaciones sexuales plenas con una menor de 13 años a la que conoció a través de Instagram. La absolución se fundamenta en que en el momento de los hechos, según el tribunal, “el procesado no conocía cuál era la edad de la víctima”.

Según recogen los hechos probados de la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press, fue la menor la que envió una solicitud de amistad al procesado, solicitud que él aceptó. Añade también que la chica “no le manifestó al procesado en ningún momento su edad, ni éste la conocía” y además, añade que “la menor en el momento de los hechos tenía ya la regla, faltándole menos de tres meses para cumplir 14 años”.

Según el tribunal, “no se discute que los hechos constituirían el delito”, “ni tampoco que esa relación sexual plena entre ambos fue querida y consentida”. Por el contrario, “la cuestión a dilucidar es si el procesado conocía y sabía la edad de la menor” y en este sentido el “tribunal considera que efectivamente el procesado no conocía cuál era la edad de la víctima, y ello por cuanto se acababan de conocer a través de la red social Instagram, al haberle realizado ella la petición de amistad, y que dicho procesado aceptó”.

Además, el tribunal tiene también en cuenta que la menor dijo en el juicio que la gente le suele echar entre 15 y 16 años, y “de igual forma lo creyó el procesado”. Sobre este punto, recoge la sentencia que “según se ha podido constatar en el plenario”, la chica “desde luego no aparenta realmente la edad que tiene, como tampoco el procesado”.

Con la absolución quedan sentenciados los hechos ocurridos en marzo de 2017 cuando J.C.B.L. mantuvo relaciones plenas con la menor a los dos días de haberse conocido por redes sociales. El acusado mantuvo durante el juicio celebrado el pasado 22 de mayo que lo hizo sin conocer la edad exacta de la niña y en un momento en el que él se encontraba en una situación “complicada” puesto que acababa de romper con su novia y encontró “consuelo” en la menor.

“No era consciente ni de la edad ni de que al final podría pasar esto”, dijo el acusado que, en el momento de los hechos tenía 23 años. Ha añadido estar “bastante arrepentido” y ha insistido en que conoció la edad real de la chica cuando declaró ante la Policía Nacional y los agentes se lo dijeron.

El joven declaró en la vista que fue la menor la que contactó con él y que “ella siempre llevaba la iniciativa” hasta el punto de que “fue ella la que me dijo de quedar”. El Ministerio Fiscal, que pidió nueve años de cárcel para el joven acusado, mantuvo durante todo el juicio que en las relaciones no hubo ni violencia ni intimidación ya que fueron consentidas por ambas partes, aunque con 13 años, el consentimiento de la menor no es válido a efectos legales, de ahí que se le acusara de un delito de agresión sexual a una menor de 16 años.

El acusado conoció a la menor el 28 de marzo de 2017 y que dos días después de conocerse en las redes sociales, el acusado y la menor, tal y como sostenía el Ministerio Fiscal, quedaron y ésta acabó en la casa de él donde “movido por un ánimo libidinoso, mantuvo relaciones sexuales plenas con ella” y lo hizo “perfectamente consciente” de que lo hacía con una niña de 13 años ya que el fiscal no consideró que hubiera engaño con las edades.

La madre de la niña declaró que descubrió lo ocurrido al revisarle el teléfono móvil a su hija y leer una de las conversaciones con el acusado. A partir de ahí habló con su hija y ésta acabó contándole que había mantenido relaciones sexuales con el joven sin adoptar ningún tipo de medida de protección. La madre llevó a su hija al médico y seguidamente interpuso la correspondiente denuncia.

Por su parte, la menor, actualmente con 14 años, declaró en el juicio que en ningún momento quiso denunciar al acusado, que la decisión la tomó su madre y que ella actuó libremente sin que mediara ni violencia ni intimidación ni engaño ni promesa. Pese a lo sostenido por el tribunal, la menor sostuvo en el juicio que el acusado conocía su edad porque ella misma le dijo que tenía 14 años y no 13 puesto que faltaba poco para que fuera su cumpleaños.