El candidato número 2 al Congreso por el PSOE de Jaén, Felipe Sicilia, denuncia el “patético electoralismo” en que ha incurrido hoy el subdelegado del Gobierno, Juan Lillo, quien “sabedor de los incumplimientos del PP con la A-32, se ha lanzado hoy en tromba a anunciar obras a diestro y siniestro”

“En 4 años, el PP ha paralizado el tramo Úbeda-Torreperogil y ha dejado aparcados todos los demás tramos. Y ahora viene Lillo, a un mes de las elecciones, y anuncia que dentro de unos meses se reactivarán algunos tramos. A esto se le llama tomadura de pelo”, afirma.

Sin embargo, Sicilia advierte a Lillo que de manera involuntaria “ha dicho la verdad”: la A-32 se va a reactivar en unos meses porque “va a haber un Gobierno socialista en España que va a volver a apostar por la provincia de Jaén y por la ejecución de esta autovía”. “Esta autovía la comenzó Felipe González con el tramo Bailén-Linares, la relanzó decisivamente el Gobierno socialista de Zapatero con 469 millones de euros licitados para 8 tramos y la va a finalizar otro Gobierno socialista después de 4 años de desidia del PP”, apostilla.

En cualquier caso, Sicilia exige a Lillo “un poco de respeto”, que “deje de engañar a los ciudadanos” y que no ponga una institución como la Subdelegación del Gobierno “al servicio del PP”, como ha hecho hoy de manera “lamentable”. “Lillo es el mismo subdelegado que en 2012 anunció que la A-32 estaría ‘terminada en 2014 en su totalidad’ a su paso por la provincia de Jaén, unas declaraciones sonrojantes por las que todavía no ha pedido disculpas”, recuerda.

El candidato socialista subraya que en 2011 el PP recogió el guante socialista de una A-32 con 3 tramos en ejecución, 5 adjudicados y todos los proyectos de tramos listos para las obras. Sin embargo, a pesar de las “falsas promesas” de la derecha, en 4 años el PP sólo continuó las obras en los 2 tramos más avanzados (entre Linares y Úbeda), paralizó el tramo Úbeda-Torreperogil y “no ha hecho absolutamente nada por reactivar las obras en el resto de tramos” hasta el límite con la provincia.

“El problema de Lillo y del PP es que tienen muy mala conciencia, porque saben que mintieron descaradamente y ahora tratan de maquillarlo con promesas para el año que viene para las que no tienen ya ninguna credibilidad. No hay quien les crea en esta provincia y menos sobre la A-32”, subraya