El candidato de IU a la Presidencia del Ejecutivo central, Alberto Garzón, estuvo el lunes en Jaén para hacer campaña por su coalición, que no pasa por su mejor momento en la capital, donde un alto porcentaje de la Asamblea local se ha desvinculado de la misma. La razón está en la división generada a raíz de que dicho órgano optara por concurrir a las elecciones municipales dentro de la agrupación de electores Jaén en Común.

La decisión no gustó a la dirección provincial, que conformó su propia lista y dio de baja a los miembros de la citada Asamblea que figuran en la lista de la agrupación de electores, ciñéndose, supuestamente, a los estatutos, que establecen esta medida en caso de que el militante en cuestión concurra a unos comicios bajo otras siglas. Las “expulsiones” se han recibido como un ataque al que se ha respondido con una renuncia masiva. El 90 por ciento de los militantes ha dejado la formación.

En este contexto llegaba Garzón a la ciudad. “Es una lástima que haya gente que quiera abandonar IU, porque a nuestro juicio, el instrumento útil para transformar la sociedad es IU, y estamos seguros de que tarde o temprano nos encontraremos en el camino”, señalaba a los medios antes del mitin celebrado en el salón de actos de la Universidad Popular Municipal, que ofrecía un tétrico escenario, con la mayoría de las bombillas fundidas.

Antes de dicho acto, al que asistieron unas 140 personas, el candidato a la Presidencia estuvo en Andújar, donde se pronunció sobre la investidura de Susana Díaz asegurando que la postura contraria de su formación “no es un berrinche” por la ruptura del pacto de Gobierno en Andalucía, sino “coherencia política” ante la deriva del PSOE. “No podemos apoyar de ninguna de las formas a un Gobierno y a un Partido Socialista que han decidido rehuir las políticas de izquierda”, señaló a preguntas de los periodistas.