Hoy Antonio Rosillo entrevista a Gerardo Ruiz del Moral, nuevo presidente de los populares ubetense.

DG-Buenos días Presidente,  un saludo que se repetirá a partir de ahora, ¿se lo imaginaba?

G-Me presenté con la ilusión y el convencimiento de que llegaría a ser el presidente del Partido Popular de Úbeda. Me amparaba la razón y el sentido común. No obstante, aspiro a seguir siendo Gerardo, con esa nueva responsabilidad, pero simplemente Gerardo. Lo de ‘buenos días, presidente’ sabe, quien me conoce, que no va conmigo; soy mucho más mundano. Cuando decidí presentarme a la presidencia local del Partido Popular, lo hice convencido de que había que cambiar las cosas y rescatar al PP del lugar al que jamás debió llegar. Por eso, mi seguridad en llegar a ser presidente de esta formación fue total desde el minuto cero.

DG- Ha sido una pre-campaña tensa, una campaña fratricida llena de reproches y acusaciones, ¿vuelven las aguas a su cauce en el Partido Popular de Úbeda?

G- No creo que haya sido tan turbulenta como me indicas. Es obvio que eran dos candidaturas con ideales muy distintos, pero para nada tan dramática. Estoy convencido de que la familia popular de Úbeda remará en una única dirección sin fisuras. Es el momento del diálogo, el compromiso, la participación y la mano tendida para construir un PP fuerte capaz de recuperar la Alcaldía de nuestra ciudad.

DG-¿Cuál es la receta para curar las heridas generadas en este proceso del PP de Úbeda?

G- Sólo hay un camino y es el diálogo. El pasado está para aprender de él y no anclarnos. Estos años han puesto en evidencia que la falta de diálogo en pro de los imperativos nos han llevado a los resultados más catastróficos en unas elecciones municipales y a un PP fracturado. Tenemos la obligación política y moral de no caer en ese fatal error. En el diálogo encontraremos el consenso y con él un Partido Popular más fuerte que nunca. Hay que trabajar desde una ideología común de todos los afiliados por una ciudad mejor y la construcción de un futuro esperanzador.

DG-¿Cuáles son las líneas básicas para su proyecto por Úbeda?

G- El proyecto común para Úbeda comenzará a elaborarse a partir de ahora, coordinado por nuestra Junta Directiva en consonancia con afiliados, simpatizantes y ciudadanía en general. Uno de los puntos del decálogo de mi candidatura, ‘Sede abierta’, será clave para ello, ya que será el modo de formar un proyecto por y desde Úbeda. Es en la democratización, la pluralidad y la participación real donde encontraremos el camino y la forma para un Partido Popular unido, consensuado y concienciado en la búsqueda del bien común , tanto para nuestra formación como para Úbeda.

DG- ¿Se plantea ser candidato dentro de dos años?

G-No, nuestro ideario era claro en este punto. Apostamos por la bicefalia. Creemos que es un error que una misma persona fiscalice todas las responsabilidades porque lo lógico es que acabe descuidando alguna de sus obligaciones. Nuestro candidato, como el resto de asuntos de peso del Partido Popular, será consensuado entre todos. Somos una gran familia y, como tal, debemos escuchar lo que tienen que decir quienes la componen. Coordinar un partido ya requiere demasiado trabajo como para vincularlo también a la dirección de un municipio. Las obligaciones y responsabilidades del presidente de nuestro partido ya son más que de peso como para que también tenga que asumir las de candidato.

DG-¿Cuáles son las principales carencias de Úbeda en la actualidad?

G- Demasiado ambiguo para poder desarrollarlo en una sola pregunta. Úbeda presenta tantas carencias como tiempo hace que el equipo de Gobierno socialista asumió la responsabilidad de gestionar esta ciudad. Al Psoe se le da bien el ‘pan y el circo’, pero el tiempo demostrará que estos cuatro años han estado vacíos de contenido y gestión.

DG- ¿Cómo valora la gestión de Toni Olivares al frente del Consistorio ubetense?

G- No quiero ser catastrofista, pero creo que es una evidencia las múltiples carencias existentes a día de hoy en la ciudad. La actual alcaldesa está centrando gran parte de sus esfuerzos en vender una imagen totalmente opuesta a quien con anterioridad ocupara su carga, el señor Robles Valenzuela, a quien hay que reconocerle un gran trabajo de gestión en tiempos de crisis y en minoría, pero cuya imagen, falta de diálogo y formas le perdieron. Toni Olivares es mucho más cercana, mucho más popular, pero suspende en gestión. Por citar un ejemplo, y teniendo en cuenta la cercanía de nuestra feria, no comprendo que inauguren a bombo y platillo la remodelación de un ferial al que le han echado una torta de hormigón como si hubieran hecho las obras de El Escorial. Un recinto que, por cierto, fue adquirido en la anterior legislatura del PP. La actual alcaldesa vende humo; eso sí, no descuida la sonrisa.

DG-¿Cree que tras ser elegido presidente del PP, su portavoz, el ex-alcalde Pepe Robles, y sus compañeros se replantearán la decisión de apartarles del día a día del Ayuntamiento?

G- Quizá te deberían contestar a esta pregunta ellos más que yo. Es evidente que somos un partido presidencialista y deberían atenerse a esta particularidad. Lo que es obvio es que esa decisión fue injustificada, excesiva y un castigo. La pregunta no es qué harán ahora. La pregunta es por qué lo hicieron en su momento. No todo vale. La honestidad y una conciencia tranquila deben pesar más que nada y, en mi caso, la he tenido. He trabajado siempre por el Partido Popular y por Úbeda y no les quepa duda que seguiré haciéndolo como presidente.