Mujeres septuagenarias, mujeres invisibles. Vamos a abrir una o varias interrogaciones y a la par nuestra mente. Porque hay personas que jamás podrán ser invisibles tengan la edad que tengan. Mujeres que son una fiesta de la vida y para la vida. Damas espectáculo. Hoy nos centramos en una de ellas como ejemplo, que es y ha sido, para varias generaciones. Rocío Ruíz es un torbellino que crece hasta convertirse en  huracán cuando es necesario. En realidad podría ser cualquier cosa que se propusiese. Tan solo hay que silbar y acude a la llamada. Señora con porte humilde y elegante, de poco más de setenta años, que vive acorde con la edad que refleja su carnet de identidad y que nada tiene que ver con sentarse durante horas frente al nocivo televisor. A saber; actriz de teatro, protagoniza videoclips musicales de grupos independientes y cortometrajes, canta en un coro, trabaja altruistamente para instituciones como la Asociación Española contra el Cáncer o Cáritas, es pieza fundamental y muy activa dentro de las asociaciones de mujeres en las que participa, el tiempo que le sobra lo dedica a su gran afición; hacer puzzles de más de mil de piezas… Y así hasta el infinito. Si hay que pedir ayuda, allí está ella y en primera fila. No hay achaques ni pereza porque su mejor medicina es vivir. Hace unos días, con motivo del Día Internacional de la Mujer, fue invitada por el Centro de la Mujer de Villacarrillo a participar en un acto con el objetivo de contar su vida, así de simple y así de maravilloso.  Habló de sus experiencias desde que llegó al pueblo, a un municipio pobre que ni siquiera tenía agua. Un mazazo para una niña que aterrizaba aquí proveniente de ese planeta de agua que se llama la Sierra de Segura. Creo que esa fue su primera prueba de fuego y una señal muy nítida que anunciaba algo que se ha demostrado con creces con el paso del tiempo; nada ni nadie puede competir con esa energía arrebatadora y proyectada en positivo. Porque desgraciadamente hubo muchas piedras por el camino y caídas muy duras (la muerte de un hijo y la de su marido) de las que ha conseguido levantarse. Dice que la fe la mantiene alerta. Como hemos dicho al principio, Rocío Ruiz, es un ejemplo de esas mujeres que se levantan por la mañana con el único afán de beberse la vida a sorbos. Personajes que no son noticia porque lo que hacen no es lo suficientemente amarillo como para que los medios se acerquen a conocer. La triste realidad de esas grandes señoras que por su edad nos empeñamos en hacer invisibles. Nos hemos propuesto que su figura y su mirada protagonicen muchos momentos de nuestra vida. En breve la podréis ver, junto a su grupo Revolú Teatro, protagonizando el nuevo videoclip del grupo madrileño de música indie, Capitán Sunrise.